Caso del joven que mató y enterró a sus padres: audiencia para ofrecer pruebas

El hecho que conmocionó a la región avanza hacia el proceso oral y público, ya que tuvo lugar el ofrecimiento de prueba de las partes. Los crímenes fueron a mazazos

La audiencia de ofrecimiento de prueba en el caso de Luis Ramírez, el joven que mató a sus padres y los enterró en el fondo de la casa para quedarse con la vivienda en Florencio Varela, se realizó en las últimas horas a cargo del Tribunal Oral N° 2 de Quilmes.
En la diligencia judicial tanto la fiscalía como la defensa llevaron adelante el ofrecimiento de prueba que se ventilarán cuando se designe fecha de juicio oral.
El hecho que conmocionó a la región avanza hacia el proceso oral y público ya que en la víspera tuvo lugar el ofrecimiento de prueba de las partes. Los hechos se dieron el 30 de noviembre de 2016 cuando el acusado le había confesado a una amiga que había matado a su padre y a la pareja, y los había enterrado a 70 centímetros de profundidad en el fondo de su casa, de la calle Bucarest del barrio Santa Rita de Florencia Varela.
Luis Ramírez de 35 años está acusado de «homicidio agravado por el vínculo» en la caso de su padre y «homicidio criminis causa» en el caso de la pareja de su papá. Norma Verjés y Apolinario Ramírez vivían juntos, desde hacía unos ocho meses, en una casa de la calle Bucarest 775. Se conocieron en el barrio: él tenía una casa a pocas cuadras, pero la vendió y se mudó con ella. Según los investigadores, el acusado e hijo de Apolinario, fue hasta la casa donde vivía su padre y con una maza golpeó dos veces a Norma, que miraba televisión en el living. Después, esperó que Apolinario regresara del club, donde jugaba a las bochas y también lo asesinó. Luego enterró los dos cuerpos envueltos en una frazada en el jardín. Arriba puso cartones y chapas.
El joven vivió con los cuerpos durante una semana: recién el miércoles 30 la Policía entró a la casa, luego de que «Honson» -como lo conocían en el barrio- le confesara todo a una amiga y ella lo denunciara a la comisaría. Cuando encontraron los cuerpos, el sospechoso se había escapado.
Días después Ramírez fue detenido tras haberle confesado a una amiga los crímenes.
En la víspera el fiscal Sebastián Videla ofreció prueba al igual que la defensora oficial, Mariana Yeregui.

El caso conmocionó a la región y al país por las características de los hechos
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