Cinco años de prisión

La Justicia de Quilmes condenó a un delincuente de frondoso prontuario por tenencia de arma de guerra que le fue hallada durante un operativo de reconocimiento policial. Diego Ochoa fue sentenciado a la pena de 5 años de prisión de cumplimiento efectivo luego que le aplicara la pena el Tribunal Oral Criminal Nº 2 y fue declarado reincidente por segunda vez. Sobre el ahora condenado pesaban procesos de los departamentos judiciales de La Plata y Lomas de Zamora.
El juez Pablo Pereyra no dudó en aplicar el requerimiento de la fiscalía pedido en los alegatos en contra de Ochoa, para ello se valoraron los dichos de testigos en el proceso como los uniformados que lo aprehendieron en el reconocimiento vehicular cuando por alerta del 911 se buscaba un automóvil Volkswagen Gol Trend rojo.
Fue así que el 16 de marzo de este año interceptaron el rodado que era conducido por Ochoa en Camino General Belgrano y 11 de Berazategui, los policías que declararon coincidieron en que al momento de pedirle la documentación del auto, con una de sus manos tomó los mismos mientras que con la otra había agarrado un «morral» que al darle la voz de alerta se encontró en el mismo una Pistola Bersa Thunder presta a ser utilizada, 31 municiones, guantes, y un «cuello polar», que frecuentemente utilizan en ilícitos los ladrones para cubrirse parte del rostro.
Para el juez Pereyra se acreditó la responsabilidad de Ochoa, tal como lo había requerido el fiscal Sebastián Videla en el debate y se pronunció por una pena de 5 años de prisión por «portación de arma de guerra» y se valoraron como agravantes la cantidad de municiones que tenía el encausado. La pena será de cumplimiento efectivo y por los antecedentes de Ochoa no podrá acceder a algún tipo de beneficio excarcelatorio.

 

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