Prisión perpetua

La Justicia dictó prisión perpetua para el delincuente que mató a golpes a un jubilado de 86 años en Quilmes Oeste para robarle. La decisión fue por unanimidad, un fallo que aplicó el máximo de pena contra Santiago Gutiérrez Amaro, el ladrón que asesinó a un jubilado de 86 años en una vivienda de la zona oeste quilmeña para robarle. El crimen tuvo lugar en diciembre de 2010 y fue dado a conocer ayer al mediodía en la sede penal de Yrigoyen y Videla.
El sujeto fue sentenciado por «homicidio criminis causa», es decir que le provocó graves lesiones a un jubilado en Quilmes Oeste tras robarle en su domicilio para obtener impunidad.
Carlos Borrelli, de 86 años, fue sorprendido en su vivienda de Martín Rodríguez al 2500 en la zona oeste quilmeña por al menos dos sujetos que luego de golpearlo intensamente lo despojaron de sus pertenencias y sus ahorros. El abuelo agonizó alrededor de diez días debido a la golpiza y finalmente falleció por «fallas multiorgánicas».
Los jueces avalaron el requerimiento del fiscal Claudio Pelayo y quedó acreditado que Gutiérrez Amaro fue uno de los que atacó a la víctima y lo golpearon sin reparos en pos de «obtener impunidad».
El doctor Pelayo había sustentado su requisitoria en los dichos de testigos que pasaron ante los jueces Alberto Ojeda, Mario Caputo y Andrea Calaza, como también en los informes de autopsia realizados a la víctima que dieron cuenta de las lesiones múltiples que tenía el cuerpo.
El homicidio «criminis causa» es aquel en el que se actúa para preparar o facilitar otro delito , consumar u ocultar o para asegurar sus resultados o procurar la impunidad para sí o para otro y también por no haber logrado el fin propuesto al intentar otro delito.

El fiscal Pelayo y los jueces del Tribunal Oral Nº 4
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