Los familiares de María Inés Beltrán, la jubilada que fue encontrada muerta en la vereda de la clínica Ceni, donde estaba internada, despidieron los restos en el cementerio de Ezpeleta. En una ceremonia privada, los hijos de la mujer de 74 años realizaron la ceremonia en la necrópolis municipal.
El abogado Dante Morini dijo este miércoles que «hicimos una presentación digital con dos de los hijos de la señora fallecida, presentándonos ante el juez de Garantías como principal damnificado y calculamos que hoy la Fiscalía nos llamará cuando tenga el expediente a nuestra disposición».
María Inés Beltrán era paciente de PAMI. Como muchos jubilados, fue trasladada el jueves 27 a la Clínica Ceni de Andrés Baranda Nº 1805 por los dolores abdominales que venía sufriendo. «Los médicos diagnosticaron cálculos en la vesícula y se programó una intervención quirúrgica para el día lunes», explicó Morini, abogado de la familia.
«Los hijos de María Inés la vieron por última vez el sábado al mediodía, durante los 20 minutos que les son permitidos por protocolo. Según ellos estaba de buen ánimo. Más temprano los familiares y amigos habían donado sangre para cumplir con el requerimiento médico a fin de asegurar la intervención programada», dijo el letrado.
Sin embargo, «el domingo a la madrugada, personal policial de la comisaría tercera se comunica con los hijos para pedirles que se presenten de manera inmediata en la clínica sin explicarles los motivos. Cuando llegan a nosocomio encontraron a la madre fallecida, tendida en la vereda, tapada con una frazada. Los efectivos policiales les informaron que su madre cayó de la ventana de la habitación y falleció en forma inmediata».
A raíz de los acontecimientos «los hijos desconfían de las causales de muerte, no saben qué pasó, ni tuvieron una explicación de parte de las autoridades de la clínica».
La clínica Ceni argumentó que la mujer cayó al «descolgarse» de la ventana, pero no dio más detalles del trágico suceso.
