Qatar será el primer organizador árabe en la historia de la Copa del Mundo de la FIFA y el único debutante absoluto de la 22da. edición que se jugará entre el próximo 20 de noviembre y el 18 de diciembre.
Con su controvertida designación como sede en 2010, el emirato del Golfo Pérsico quedó relevado de buscar su boleto en el campo de juego, algo que nunca pudo lograr desde su participación en las Eliminatorias Asiáticas antes de Argentina ’78.
Dos veces estuvo cerca de alcanzarlo por mérito deportivo en la previa de Francia ’98 y Corea-Japón 2002, pero lo condenaron derrotas ante Arabia Saudita y China en los últimos partidos de la ronda final.
Con una historia futbolística joven, dado que la pelota rueda sobre su árido suelo desde las década del ’50, Qatar apostó fuertemente al desarrollo de ese deporte con la creación de la Academia Aspire, actualmente reconocida como uno de los centros de alto rendimiento más importantes del mundo y que tiene al argentino Lionel Messi como uno de sus embajadores.
El seleccionado qatarí es entrenado por Félix Sánchez Bas, un catalán de 46 años que se formó en La Masía de Barcelona.
Su objetivo en el Mundial 2022 será concretar la mejor actuación de un seleccionado del golfo arábigo en la historia para lo que deberá supera los octavos de final alcanzados por Arabia Saudita en Estados Unidos ’94.

La firme esperanza africana
Por jerarquía y actualidad, Senegal genera la mayor ilusión del fútbol africano en el Mundial de Qatar, donde participará por tercera ocasión en la máxima competencia de la FIFA.
Los Leones, titulares de la Confederación Africana de Fútbol (CAF) y 18vos. del ranking, encabezarán la representación del continente negro junto con Ghana, Camerún, Marruecos y Túnez.

Vuelve la Naranja
Después de marcar una de las ausencias más notorias en Rusia 2018, el seleccionado de Países Bajos retornará en Qatar 2022 con el afán de protagonismo que impone su rica historia mundialista y el antecedente fresco de Sudáfrica 2010 y Brasil 2014, ediciones en las que no bajó de semifinales.
De la mano del experimentado Louis van Gaal, uno de los exponentes más acabados de la depurada escuela futbolística neerlandesa, «La Naranja» se ilusiona con llegar a las últimas instancias con un plantel que, contrariamente a lo que dicta su tradición, dispone su mayor jerarquía de mitad de cancha hacia atrás.

El equipo de Gustavo Alfaro
Bajo dirección de Gustavo Alfaro, Ecuador obtuvo su cuarta clasificación para un Mundial, aunque tuvo que ratificarla en los tribunales de la FIFA por un reclamo deportivo de Chile, eliminado de la gran cita, por mala inclusión de Byron Castillo.
El plantel es una buena compensación entre experiencia y juventud, sumado a la capacidad del DT, invita a creer en una actuación histórica.
