Desde Ensenada, el gobernador bonaerense presentó el Movimiento Derecho al Futuro y afirmó que el desafío es construir una alternativa nacional que trascienda al peronismo y a la provincia de Buenos Aires.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, dio este fin de semana una señal clara de proyección nacional al lanzar formalmente su armado político con vistas a las elecciones presidenciales de 2027. El anuncio se realizó en Ensenada, donde sostuvo que “no alcanza con el peronismo ni con la provincia de Buenos Aires” para construir una alternativa capaz de gobernar la Argentina.
El espacio, denominado Movimiento Derecho al Futuro, tuvo su presentación inicial en febrero de 2025 en territorio bonaerense y reúne a más de 40 intendentes, diputados nacionales, legisladores provinciales y referentes del movimiento sindical, con representación de la CGT y de las dos CTA. Ahora, el objetivo es ampliar su alcance territorial y político más allá de la Provincia.
En ese marco se inscriben las recientes actividades del mandatario bonaerense en el interior del país, como su visita al gobernador Gildo Insfrán, en Formosa, en una señal de búsqueda de acuerdos federales y construcción de volumen político nacional.
“El movimiento nació desde el peronismo, pero tenemos claro que no alcanza solo con el peronismo ni con la provincia de Buenos Aires. Tenemos que representar un horizonte de esperanza y justicia. Hay que construir una alternativa nacional para sacar adelante a la Argentina”, expresó Kicillof durante el acto.
El gobernador también remarcó la necesidad de ir más allá de la resistencia al actual modelo de gobierno nacional y plantear una propuesta superadora: “No alcanza con resistir y cuidar. También hay que brindar una perspectiva de futuro. Hay que darle a nuestro pueblo la certeza y la convicción de que existe otro camino y que lo vamos a construir codo a codo con todos los sectores”.
Con este lanzamiento, Kicillof empieza a perfilarse como una de las principales figuras del reordenamiento del peronismo y del campo opositor, en un escenario político marcado por el ajuste económico y la creciente conflictividad social bajo la gestión de Javier Milei.
