El Gobierno nacional volvió a impulsar el proyecto para bajar la edad de imputabilidad, una iniciativa que el oficialismo intenta reinstalar en la agenda legislativa en el inicio del período de sesiones extraordinarias.
Según trascendió en ámbitos parlamentarios, la propuesta que circula dentro de La Libertad Avanza apunta nuevamente a reducir la edad de imputabilidad a los 13 años, un umbral que ya había generado fuertes resistencias en debates anteriores y que, por el momento, no logra reunir los consensos necesarios.
Los primeros acercamientos del oficialismo con aliados extrapartidarios no arrojaron resultados positivos. En varios bloques persisten objeciones jurídicas, sociales y políticas, y advierten sobre la falta de una estrategia integral que acompañe la eventual modificación del régimen penal juvenil.
En ese contexto, el massismo comenzó a trabajar en una propuesta alternativa, con una mirada más amplia que incluiría medidas de prevención, políticas de inclusión y un esquema diferenciado de responsabilidades penales para menores de edad, sin avanzar en una baja tan drástica.
El debate promete volver a generar tensiones en el Congreso, donde la baja de la edad de imputabilidad aparece como uno de los temas más sensibles del temario oficial, junto con la reforma laboral y otros proyectos considerados prioritarios por el Gobierno.
