El 0-0 dejó más preocupación que alivio en el equipo de Claudio Úbeda. Hubo siete amonestados, casi ninguna situación clara y silbidos desde las tribunas.
En una noche espesa en La Bombonera, Boca Juniors y Racing Club igualaron 0-0 en un clásico cargado de tensión, pero muy pobre desde lo futbolístico. El resultado reflejó lo que ocurrió en el campo: un partido friccionado, cortado y con escasas emociones frente a los arcos.

El equipo dirigido por Claudio Úbeda volvió a dejar una imagen preocupante. No logró rematar al arco en todo el encuentro y sumó apenas dos de los últimos nueve puntos en juego, una racha que encendió las alarmas y provocó silbidos generalizados al final del partido.
Un Boca sin ideas
La propuesta táctica del local apostó más al despliegue físico que a la elaboración. Con un mediocampo combativo pero sin un conductor claro, Boca repitió el envío largo como principal recurso ofensivo. Los delanteros quedaron aislados y sin abastecimiento.
El regreso a la titularidad de Edinson Cavani no modificó el panorama. El uruguayo casi no participó del juego y fue uno de los apuntados por el malestar de los hinchas. La falta de generación dejó expuesta una estructura rígida y previsible.

Las ausencias por lesión y el bajo nivel colectivo condicionaron el rendimiento, pero el equipo mostró pocas variantes para revertir la inercia de un desarrollo que se volvió cada vez más chato.
Racing, con la sensación de que podía más
La visita tampoco brilló, aunque tuvo la oportunidad más clara del partido en los pies de Solari, que no logró definir con precisión. El conjunto de Avellaneda manejó mejor algunos pasajes, pero no sostuvo la intensidad suficiente como para quebrar el cero.
El empate dejó la impresión de que Racing pudo haberse llevado algo más si asumía mayores riesgos en el tramo final.

Estadísticas del clásico
📍 Estadio: La Bombonera
⚽ Resultado: Boca 0 – Racing 0
🎯 Remates al arco: Boca 0 – Racing 1
🟨 Amonestados: 7 en total
📊 Puntos obtenidos por Boca en los últimos 3 partidos: 2 de 9
Un clima que empieza a pesar
El final encontró a la popular alentando, pero al resto del estadio expresando su descontento. La palabra crisis comienza a sobrevolar el presente del equipo, que no encuentra funcionamiento ni resultados.
El calendario no da respiro y la exigencia tampoco. Boca deberá reaccionar rápido si pretende encauzar una temporada que, por ahora, se le presenta cuesta arriba.

