Luego de la sólida victoria de la Reserva de Quilmes frente a Ferro, que le permite mantenerse en los primeros puestos del torneo, Mirko Juárez tomó la palabra y dejó una serie de definiciones que reflejan no solo el buen momento futbolístico del equipo, sino también el fuerte sentido de pertenencia que atraviesa al plantel dirigido por Rodrigo Braña.
El defensor central, uno de los puntos altos del equipo, no ocultó su vínculo emocional con el club y lo dejó en claro con una frase que resume su identidad: “Siempre que hago un gol me beso el escudo, amo el club y además soy hincha”. Un testimonio que explica, en gran medida, la entrega que muestra dentro del campo de juego.
En relación al presente del equipo, Juárez destacó el compromiso del grupo y el valor de haber apostado por continuar en la institución: “Los que decidimos seguir en el club estamos felices del momento que estamos pasando”, señaló, marcando el clima positivo que se vive puertas adentro.
Además, remarcó la importancia del cuerpo técnico en este proceso de crecimiento: “Contamos con el cuerpo técnico y con el ‘Máquina’ (Giampietri), que nos transmite tranquilidad”, afirmó, destacando el respaldo constante que reciben durante la semana.
Sobre el partido ante Ferro, el central fue claro y contundente al analizar la diferencia que hubo en cancha: “Siempre que competimos contra Ferro demostramos que estamos un escalón por delante de ellos”, aseguró, en línea con lo que mostró el equipo, que fue ampliamente superior.
Juárez también hizo hincapié en la competencia interna y la preparación de todo el plantel: “Los que les tocó jugar en Primera y los que no, siempre demuestran que están preparados para cuando les toque”, expresó, subrayando la importancia de estar listos ante cualquier oportunidad.
En lo personal, compartió un aspecto íntimo que refuerza su historia con el fútbol: “Mi viejo me regaló la cinta de Diego y ahora me toca usarla en los partidos de Reserva”, contó, dejando ver el valor simbólico que tiene para él cada vez que sale a la cancha.
Por último, valoró el seguimiento cercano que realiza el entrenador de la Primera División: “En la semana siempre suelo recibir un comentario del ‘Tano’ (Gracián), no solo a mí sino a mis compañeros. Sabemos que nos está mirando y eso nos motiva”, concluyó.
Con este presente, la Reserva de Quilmes sigue consolidándose como protagonista del torneo y, al mismo tiempo, como una plataforma sólida para nutrir al plantel profesional con jugadores que combinan rendimiento, compromiso y un fuerte sentido de pertenencia.
