Santa Rosa fue la cuarta localidad de Florencio Varela donde la gestión comandada por su mandatario comunal, Andrés Watson, completó la totalidad de su parque lumínico con la tecnología: colocaron más de 30 mil artefactos en el distrito con fondos municipales.
Cabe destacar que el Alcalde varelense fue una de las más de 150 autoridades que, convocadas por el ministro bonaerense de Infraestructura y Servicios Públicos, Gabriel Katopodis, presentaron un petitorio frente al Ministerio de Economía con la premisa de solicitar el restablecimiento del presupuesto adeudado por la Presidencia a las diferentes administraciones para el desarrollo de proyectos destinados al bienestar de la ciudadanía.
A pesar del ahogo financiero ocasionado por el gobierno de Javier Milei, la primera figura en la Intendencia avanzó con intervenciones cuyo objetivo principal fue mejorar la calidad de vida de la población.
«Estas labores fueron implementadas a partir del pago de las tasas que volvió en forma de obras concretas a la gente», subrayó el responsable del Ejecutivo local. En este sentido, destacó «el esfuerzo de cada vecino y vecina, aun con la compleja situación económica del país, para cumplir con sus compromisos ciudadanos».
Sobre el accionar en Villa Mónica Vieja, Watson detalló «la instalación de 379 lámparas, sumado a los arreglos y tareas de mantenimiento realizadas en los predios de uso común de los alrededores».
Cecilia Oviedo acompañó a su hija Olivia a la plaza ubicada en Madrid esquina Holanda. «Antes, había muchos sectores sin luz, demasiado oscuros. Ahora, cambió un montón: más claridad, tanto en las calles con conexión con la avenida como en las internas», comentó la mujer con domicilio en la zona por más de dos décadas.
Con más de medio siglo de residencia en el lugar, Nicolasa Herrera reconoció: «este sitio siempre fue muy concurrido por jóvenes de la Secundaria N°3; por esa razón, la intervención fue fundamental».
«Cuando mis hijos estudiaban, estas cuadras eran bastante peligrosas. En los últimos tiempos, noté que los chicos iban más seguros. Los nenes empezaron a jugar hasta tarde en las hamacas», aseguró.
«Viví acá por 67 años y lo que hizo el Intendente fue una maravilla», relató Armando Rolón.
«Pese a los recortes constantes desde el Estado nacional, la Municipalidad potenció muchísimas reformas, incluso con los pocos recursos que tenía. Fue un gesto muy loable», agregó.
En La Colorada Oeste, distribuyeron 181 dispositivos. Teresa Gómez, frentista radicada desde 1998 en las inmediaciones, contó: «hacía mucho que necesitábamos estos trabajos porque los focos parecían desgastados. Fue realmente útil. Notamos cambios favorables en la región».
«Llegué acá en 2009», evocó Jorge Gallardo. El hombre estaba «contento con la iluminación».
«Fue de gran ayuda contra la delincuencia. Las infancias comenzaron a disfrutar su tiempo de juego sin preocupaciones por la hora», describió.
