La prevención y el diagnóstico temprano son pilares fundamentales para cuidar la salud cardiovascular. En ese sentido, el Servicio de Cardiología del Sanatorio Urquiza pone a disposición de la comunidad una amplia variedad de estudios destinados a detectar, controlar y prevenir enfermedades del corazón y del sistema circulatorio. Entre las principales prácticas que se realizan se encuentran el Doppler, la ergometría, la Presurometría (MAPA) y el holter, herramientas diagnósticas que permiten evaluar el funcionamiento cardiovascular de manera integral. El sanatorio ofrece estas prácticas dentro de su servicio de Cardiología, junto con otras prestaciones especializadas.
Además de los estudios complementarios, el Servicio de Cardiología cuenta con consultorios externos donde profesionales especializados brindan atención a pacientes de todas las edades, tanto para controles de rutina como para el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de enfermedades cardiovasculares. Durante la consulta, el cardiólogo realiza una evaluación clínica completa y, cuando está indicado, solicita o efectúa un electrocardiograma (ECG), un estudio simple, rápido e indoloro que registra la actividad eléctrica del corazón. Este examen permite detectar alteraciones del ritmo cardíaco, signos de enfermedad coronaria, trastornos de conducción y otras afecciones que resultan fundamentales para orientar el diagnóstico y definir la conducta terapéutica.
Uno de los estudios solicitados es el Doppler, una técnica de diagnóstico por imágenes que utiliza ultrasonido para analizar la circulación de la sangre a través de las arterias y las venas. Dependiendo de la indicación médica, puede emplearse para evaluar el corazón, los vasos del cuello o los miembros superiores e inferiores, estrechamientos o alteraciones en el flujo sanguíneo de manera rápida, segura y no invasiva.
Otra práctica fundamental es la Ergometría, también conocida como prueba de esfuerzo. Este estudio analiza cómo responde el corazón durante la actividad física, generalmente mientras el paciente pedalea en una bicicleta fija. Durante el procedimiento se controlan el ritmo cardíaco, la presión arterial y la actividad eléctrica del corazón, información clave para diagnosticar enfermedad coronaria, evaluar síntomas como dolor de pecho o falta de aire y determinar la capacidad funcional del paciente.
La Presurometría, o Monitoreo Ambulatorio de la Presión Arterial (MAPA), consiste en registrar la presión arterial durante 24 horas mediante un equipo portátil que el paciente lleva colocado mientras realiza sus actividades habituales. Este estudio permite conocer el comportamiento de la presión a lo largo del día y de la noche, facilitando el diagnóstico de hipertensión arterial, el control de los tratamientos y la detección de variaciones que podrían pasar inadvertidas en una consulta convencional.
Por su parte, el Holter cardíaco registra de forma continua la actividad eléctrica del corazón durante 24 horas o más. A través de pequeños electrodos adheridos al pecho, el dispositivo almacena información sobre el ritmo cardíaco mientras el paciente desarrolla su rutina cotidiana. Este estudio resulta especialmente útil para identificar arritmias, palpitaciones, episodios de desmayo o alteraciones que no siempre aparecen durante un electrocardiograma realizado en consultorio.
La incorporación de estos estudios permite ofrecer un abordaje diagnóstico completo, brindando información precisa para que especialista pueda indicar el tratamiento más adecuado o realizar un seguimiento personalizado de cada paciente. La combinación de tecnología, profesionales especializados y practicas no invasivas convierte al Servicio de Cardiología del Sanatorio Urquiza en un área orientada a la prevención, el diagnóstico y el cuidado continuo de la salud cardiovascular.
