La Verificación Técnica Vehicular (VTV) continúa siendo un requisito obligatorio para circular con vehículos radicados en la provincia de Buenos Aires. Además de acreditar el correcto estado mecánico de la unidad, el trámite permite detectar fallas que pueden representar un riesgo para la seguridad vial.
Desde el 16 de enero de 2026, la tarifa para los automóviles particulares de hasta 2.500 kilos es de $97.057,65, mientras que los valores varían según el tipo y la categoría del vehículo. También se mantienen beneficios como exenciones y descuentos para determinados sectores, entre ellos personas con discapacidad, jubilados que cumplen los requisitos establecidos y vehículos oficiales.
Durante la inspección, los técnicos revisan aspectos fundamentales del vehículo, como el sistema de frenos, la dirección, la suspensión, los neumáticos, las luces reglamentarias, el estado del parabrisas, los limpiaparabrisas, el chasis, el sistema de escape y la emisión de gases contaminantes. Cualquier desperfecto que comprometa la seguridad puede derivar en el rechazo de la verificación.
Entre los motivos más frecuentes por los que una unidad no supera la VTV figuran el desgaste excesivo de los neumáticos, pérdidas en el sistema de frenos, deficiencias en la suspensión o dirección, luces que no funcionan correctamente, parabrisas con daños que afectan la visibilidad y niveles de emisiones contaminantes superiores a los permitidos. En esos casos, el propietario deberá reparar las fallas y volver a presentar el vehículo para una nueva inspección.
Las autoridades bonaerenses recuerdan que circular sin la VTV vigente puede derivar en multas y otras sanciones durante los controles de tránsito. Por ese motivo, recomiendan solicitar turno con anticipación en una planta habilitada y realizar un control preventivo del vehículo antes de concurrir a la inspección, a fin de evitar inconvenientes y garantizar una circulación más segura.
