Durante el temporal que afectó a gran parte del Área Metropolitana de Buenos Aires, Quilmes registró una situación excepcional: en apenas cuatro horas cayeron 94 milímetros de lluvia, una cifra que supera los 70 milímetros que habitualmente llueven durante todo el mes de julio.
A pesar de la intensidad de las precipitaciones y del pico de agua registrado durante la madrugada y la mañana, no se reportaron grandes complicaciones en el distrito. Los equipos municipales realizaron tareas de monitoreo y asistencia en distintos puntos del partido para garantizar el normal escurrimiento del agua.
Si bien se produjeron anegamientos temporarios en algunas calles durante los momentos de mayor intensidad de la tormenta, pocas horas después la situación comenzó a normalizarse y la circulación volvió a desarrollarse con normalidad en la mayor parte de la ciudad.
El funcionamiento de la infraestructura hidráulica y el trabajo coordinado de las distintas áreas operativas, permitieron dar una respuesta rápida ante un evento climático de características extraordinarias.
Con una lluvia que superó ampliamente los promedios habituales para esta época del año, Quilmes logró atravesar el temporal sin registrar inconvenientes de magnitud y recuperó rápidamente su funcionamiento habitual.
