El Parque Nacional Iguazú dispuso el cierre preventivo del acceso a la Garganta del Diablo, el principal atractivo turístico de las Cataratas del Iguazú, debido a las crecidas extraordinarias que se esperan en el río Iguazú durante las próximas semanas. La medida busca preservar la seguridad de los visitantes y evitar daños en la infraestructura del circuito más emblemático del área protegida.
Según informaron las autoridades, el cierre comenzará a regir desde el lunes 3 de agosto y se extenderá por un período estimado de 40 días. Durante ese tiempo se realizará el desmontaje preventivo de las pasarelas y barandas metálicas que conducen hasta el balcón panorámico de la Garganta del Diablo, con el objetivo de protegerlas frente al aumento del caudal provocado por las proyecciones meteorológicas vinculadas al fenómeno de El Niño.
Desde la Administración de Parques Nacionales explicaron que los estudios hidrológicos anticipan una importante crecida del río Iguazú durante los próximos meses, lo que podría comprometer la estructura de las pasarelas si permanecieran instaladas. La decisión fue adoptada como medida preventiva, recordando antecedentes de años anteriores en los que las inundaciones provocaron importantes daños en ese sector del parque.
A pesar de la restricción, el resto de los recorridos turísticos permanecerán habilitados con normalidad. Los visitantes podrán recorrer los circuitos Superior e Inferior y disfrutar de otros miradores de las Cataratas, mientras continúan las tareas de resguardo y monitoreo permanente del comportamiento del río.
Las autoridades señalaron que la reapertura dependerá de la evolución de las condiciones hidrológicas y de la finalización de los trabajos de reinstalación de la infraestructura una vez que disminuya el riesgo de nuevas crecidas. Mientras tanto, recomendaron a quienes tengan previsto viajar a Puerto Iguazú consultar previamente el estado de los circuitos habilitados para planificar su visita.
