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Cierran una causa contra el abogado libertario que propuso tirar napalm sobre el Gran Buenos Aires

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Tras el acuerdo de su defensa con la Justicia, un abogado libertario deberá donar $200.000 a un hospital de niños y pedir públicas disculpas para dejar atrás una causa penal luego de haber realizado posteos en redes sociales con mensajes discriminatorios contra la comunidad islámica.

Según supo la Agencia Noticias Argentinas, se trata de Alejandro Sarubbi Benítez, quien publicó los agravios en la red social X. Para cerrar su causa, su defensa promovió un acuerdo conciliatorio para redimirse por sus actos. 

El abogado conduce además un programa en el canal de streaming oficialista Carajo y hace unos días pasada fue denunciado por decir al aire que el conurbano bonaerense “ya no tiene salvación”, por lo que sus habitantes deberían ser exterminados, esterilizados y confinados detrás de “un muro de 15 metros de altura” o arrojando «napalm desde aviones».

La moción tuvo el visto bueno del juez federal Julián Ercolini, quien homologó el acuerdo tras haber recibido la aceptación de parte de la querella, el Centro Islámico de la República Argentina, el cual había radicado la denuncia, decantando en una causa penal a raíz de una serie de mensajes publicados en X desde la cuenta @asb2509 el pasado 11 de febrero de 2025, por mensajes “discriminatorios, intimidatorios e incitaban a la violencia colectiva”, y del fiscal del caso, Carlos Rívolo.

La suma de dinero acordada será destinada al Hospital de Niños Pedro de Elizalde de la Ciudad de Buenos Aires.

¿Cuál era el contenido de los mensajes de Sarubbi Benítez contra la comunidad islámica?

“Telefé metió un cabeza de toalla en Gran Hermano. El peor canal de la historia argentina”, decía uno de los mensajes en referencia al ingreso al programa Gran Hermano de un integrante de la comunidad islámica.

En el mismo día, más tarde publicó: “No quiero cabezas de toalla en Argentina. No son bienvenidos en el país de la libertad. Vayan a lapidar mujeres y a violar niños y ovejas a otra parte”. Y siguió agraviando al decir: “Odio profundamente a los cabeza de toalla. Soy completamente islamofóbico. Detesto su cultura violenta, retrógrada, retrasada y pedófila, y pagaría por ver reventado hasta el último hijo de mil puta de esos coge oveja”.

A estos mensajes, según la resolución judicial, también sumó: “Buen día para toda la gente normal que odia a los cabezas de toalla”.

Arrepentimiento, sanción y cierre de causa

En el proceso de la investigación, la defensa de Sarubbi Benítez llevó a la Justicia un acuerdo de conciliación que la querella aceptó. Tras manifestar “un sincero arrepentimiento por las expresiones vertidas”, el abogado libertario tomó el compromiso de publicar sus disculpas, también por la red social X por donde había hecho los agravios.

En el posteo de retractación, el abogado también aceptó que sus expresiones “brotaron del desconocimiento”, dijo que visitó el Centro Islámico donde se interiorizó sobre la comunidad y reconoció que “han podido ser ocasión de sufrimiento y ofensa en los sentimientos religiosos de quienes pertenecen a esta comunidad”.

En parte del texto de disculpas que Sarubbi Benítez deberá publicar se conoció también que dice: “Luego de una seria reflexión respecto de mis manifestaciones el 11 de febrero de 2025 en la red social “X”, habiendo conocido de manera personal el Centro Islámico de la República Argentina y a parte de sus autoridades, más sobre su fe y cultura, y el largo camino que esta comunidad lleva en nuestro país, vengo a ofrecer mis más sinceras disculpas por mis manifestaciones».

Por su parte, el juez Ercolini dijo que este estilo de sanciones pretende “lograr una solución al conflicto que cumpla con los requerimientos y necesidades de cada una de las partes”.

A su vez, agregó que “las frases proferidas por el imputado en la red social X, más allá de su contenido, no adoptaron una forma notable de violencia grave sobre una víctima, conforme lo exigido normativamente por artículo 34 del C.P.P.F., en tanto se desarrollaron mediante expresiones publicadas en una red social, destinadas, no a una persona en su individualidad, sino a una comunidad religiosa”.

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