La iniciativa del Gobierno de Javier Milei para eliminar o suspender las primarias nacionales de cara a 2027 amenaza con agravar las diferencias entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof. Sin un mecanismo electoral compartido, la oposición enfrenta el desafío de definir sus candidaturas y evitar una fractura.
La discusión por el futuro de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) abrió un nuevo frente de tensión dentro del peronismo. La posibilidad de que el oficialismo consiga los votos para eliminarlas o suspenderlas de cara a las elecciones de 2027 obliga al principal espacio opositor a evaluar cómo resolver sus diferencias internas y definir quiénes serán sus candidatos.
El escenario encuentra al peronismo atravesado por una disputa de liderazgo entre la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y el gobernador bonaerense Axel Kicillof, en medio de un diálogo que continúa sin alcanzar una instancia de entendimiento entre ambos sectores.
La eliminación de las primarias modificaría las reglas con las que el espacio podría organizar su oferta electoral. Sin esa herramienta, la definición de las candidaturas dependería de acuerdos políticos, negociaciones internas y de la capacidad de los distintos sectores para aceptar una postulación común.
Sin PASO, crece el riesgo de una competencia interna
Dentro del peronismo no aparece, por el momento, un consenso consolidado sobre un mecanismo alternativo para seleccionar candidaturas. La posibilidad de organizar una interna partidaria sin intervención de la Justicia electoral, como ocurrió en 1988, perdió fuerza ante la falta de respaldo de los principales dirigentes.
En ese contexto, una eventual candidatura de unidad aparece como una de las alternativas, aunque su concreción dependerá de un acuerdo entre los distintos espacios. La otra posibilidad es que las diferencias desemboquen en postulaciones separadas, con el riesgo de que la competencia electoral profundice la fragmentación.
La situación también involucra a Sergio Massa y a los gobernadores peronistas, que mantienen contactos con distintos sectores e intentan encontrar puntos de coincidencia para ordenar la estrategia política y parlamentaria.
Cristina Kirchner y Kicillof, en el centro de la disputa
La relación entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof constituye uno de los principales puntos de conflicto. Actualmente, los contactos entre ambos espacios se canalizan a través de dirigentes de segunda línea, mientras continúan las gestiones para reunir a los principales referentes del peronismo.
Desde el entorno de la expresidenta sostienen que, si no puede competir electoralmente, buscará impulsar a un candidato propio. Esa posición agrega incertidumbre a las negociaciones, especialmente si no se alcanza un acuerdo sobre el liderazgo y la estrategia para 2027.
La definición de una eventual candidatura a la gobernación bonaerense también aparece como una posible pieza de negociación entre los sectores, aunque en el entorno de Kicillof existen resistencias a utilizar ese lugar como moneda de cambio en la discusión nacional.
La estrategia del Gobierno
La Casa Rosada busca avanzar con la reforma electoral y considera que la eliminación de las PASO reduciría los costos de las internas financiadas por el Estado. El oficialismo también sostiene que las primarias prolongan la incertidumbre política durante los meses previos a las elecciones.
Sin embargo, la iniciativa necesita reunir los apoyos parlamentarios necesarios y todavía debe superar las negociaciones con los bloques aliados y los gobernadores. La suspensión para 2027 aparece como una alternativa en caso de que no se consiga consenso suficiente para eliminar el sistema de manera definitiva.
Para el peronismo, el resultado de esa discusión tendrá consecuencias directas sobre su organización electoral. Las PASO funcionan como una instancia para resolver disputas entre precandidatos de una misma fuerza; sin ellas, los desacuerdos deberán resolverse mediante negociaciones o a través de una competencia por fuera de un mecanismo común.
La incógnita es si los principales referentes podrán reconstruir un diálogo que permita sostener una candidatura unificada o si las diferencias terminarán expresándose en listas separadas. Con el calendario electoral de 2027 cada vez más presente en las negociaciones, la definición sobre las primarias amenaza con convertirse en una de las discusiones centrales del futuro del peronismo.
