Los sindicatos docentes cuestionaron al gobierno de Claudio Poggi por la falta de respuestas al reclamo de recomposición salarial y advirtieron que muchos educadores temen represalias laborales si hacen públicas sus demandas. En paralelo, ATE y la CTA Autónoma exigieron mejoras para los empleados municipales y rechazaron los bonos y las sumas no remunerativas. Una concentración sindical fue convocada para el 23 de octubre en la capital provincial.
La situación salarial de los trabajadores estatales de San Luis volvió a generar tensión entre los sindicatos y el Gobierno provincial. Mientras los docentes reclaman una actualización de sus haberes básicos, las organizaciones que representan a los empleados municipales cuestionan que las mejoras se instrumenten mediante bonos y adicionales que no se incorporan al salario remunerativo.
El secretario general de la Asociación de Docentes Estatales (ASDE), Diego Scriboni, denunció que una parte importante de los educadores evita expresarse públicamente sobre la crisis salarial por temor a perder su empleo. El dirigente responsabilizó a la administración del gobernador Claudio Poggi por la falta de respuestas a los planteos gremiales.
Las declaraciones se produjeron en medio de reclamos que, según los representantes sindicales, se sostienen desde hace varios años y que todavía no consiguieron una solución que permita recuperar el poder adquisitivo de los salarios.
Denuncian temor a represalias entre los docentes
Scriboni sostuvo que numerosos docentes prefieren no hablar con los medios de comunicación por miedo a sufrir consecuencias laborales. Según explicó, ese temor estaría relacionado con antecedentes de conflictos entre trabajadores de la educación y las autoridades provinciales.
El dirigente recordó un episodio ocurrido durante 2025, cuando un grupo de docentes rurales de las denominadas Escuelas Generativas se presentó frente al Ministerio de Educación para reclamar el pago de viáticos. Ese antecedente forma parte de las preocupaciones expresadas por el sindicato en torno de las condiciones para plantear demandas laborales.
Desde ASDE cuestionaron que, pese a las distintas medidas de protesta impulsadas durante los últimos años, no se haya alcanzado una respuesta que satisfaga el reclamo de actualización de los salarios básicos.
La denuncia abre también una discusión sobre la posibilidad de que los trabajadores puedan expresar sus demandas sin temor a represalias y sobre los mecanismos de diálogo entre el Gobierno provincial y las organizaciones sindicales.
Salarios básicos por debajo de los 300.000 pesos
Uno de los principales cuestionamientos de los docentes está relacionado con el nivel de los salarios básicos. Scriboni afirmó que el básico de un maestro de nivel primario se encuentra por debajo de los 300.000 pesos, mientras que determinados cargos de mayor jerarquía rondan los 480.000 pesos.
Los montos mencionados corresponden al componente básico de los haberes y no representan necesariamente el ingreso total de bolsillo de todos los docentes, que puede variar de acuerdo con el cargo, la antigüedad y los adicionales que perciba cada trabajador.
El gremio sostiene que la recomposición debe reflejarse en la estructura salarial y no limitarse a pagos extraordinarios que, según su planteo, no solucionan el deterioro de los ingresos ni garantizan una mejora sostenida.
En la misma línea, el secretario general de la Unión de Trabajadores de la Educación Provincial (UTEP), Carlos Peralta, advirtió sobre situaciones de endeudamiento y embargos que afectan a los educadores.
Los representantes sindicales vinculan esas dificultades con la pérdida del poder adquisitivo y reclaman una política salarial que permita mejorar los ingresos regulares de los trabajadores de la educación.
ATE y la CTA Autónoma reclaman mejoras para los municipales
El conflicto salarial también alcanza a los empleados municipales de San Luis. La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) y la CTA Autónoma reclamaron una recomposición de los haberes y cuestionaron que los ingresos se sostengan mediante bonos y conceptos no remunerativos.
Entre los pedidos presentados por las organizaciones figuran aumentos que permitan recuperar el poder adquisitivo, recategorizaciones del personal, pases a planta permanente y la provisión de ropa de trabajo.
Los sindicatos consideran que los pagos extraordinarios no reemplazan una actualización de los salarios básicos y advierten que las sumas no remunerativas no ofrecen las mismas garantías que los incrementos incorporados formalmente a los haberes.
El planteo apunta a que las mejoras salariales tengan continuidad y repercutan sobre los componentes regulares de los ingresos. También incluye demandas vinculadas con la estabilidad laboral y las condiciones en las que los empleados desarrollan sus tareas.
Aunque los reclamos de los docentes provinciales y de los municipales corresponden a sectores diferentes, ambas discusiones confluyen en el cuestionamiento al nivel de los salarios y a la modalidad elegida para otorgar compensaciones.
Cuestionamientos al plan de desendeudamiento
ATE también había cuestionado el plan provincial de desendeudamiento anunciado por el Gobierno. El secretario general de la organización, Fernando Gatica, señaló que la iniciativa no contempla quitas de intereses ni de gastos administrativos, aspectos que el sindicato considera relevantes para aliviar las obligaciones financieras de los trabajadores.
Desde la organización sostienen que los ingresos insuficientes dificultan el cumplimiento de las deudas y que las medidas de asistencia financiera no resuelven por sí solas el problema si no están acompañadas por una recomposición salarial.
El planteo se suma a las críticas sobre los bonos y los adicionales no remunerativos, que para los gremios no sustituyen una mejora estructural de los ingresos.
Las organizaciones reclaman, en consecuencia, un programa de medidas que contemple tanto la recuperación salarial como las condiciones de empleo y las dificultades económicas que atraviesan los trabajadores estatales.
Convocan a una concentración para el 23 de octubre
En este escenario, la intersindical integrada por ASDE, UTEP, la Asociación de Profesionales y Técnicos de la Salud (APTS), el Sindicato de Judiciales Puntanos (SIJUPU) y ATE anunció una concentración para el próximo 23 de octubre en la Plaza Pringles, en la ciudad de San Luis.
La convocatoria busca visibilizar los reclamos salariales y exigir respuestas a las autoridades provinciales. La participación de sindicatos de distintos sectores refleja la intención de coordinar demandas que, aunque tienen particularidades propias, comparten la preocupación por el deterioro de los ingresos.
La protesta se desarrollará en medio de las críticas a la política salarial del Gobierno de Poggi y de los pedidos para abrir instancias de negociación que permitan avanzar hacia una recomposición.
Por el momento, los gremios mantienen sus reclamos y esperan respuestas oficiales. La evolución del conflicto dependerá de las negociaciones que puedan establecerse en los próximos días y de las eventuales medidas que adopte la administración provincial frente a las demandas de docentes y empleados municipales.
