La Albiceleste aplastó 5-0 a Zambia en La Bombonera con goles de Álvarez, Messi, Otamendi, Barco y un tanto en contra. Tras la floja imagen ante Mauritania, el equipo de Scaloni reaccionó con autoridad.
La Selección argentina volvió a mostrar su mejor versión y dejó atrás las dudas con una contundente goleada por 5-0 frente a Zambia en La Bombonera, en su último amistoso antes del Mundial. El equipo dirigido por Lionel Scaloni salió decidido a cambiar la imagen y lo consiguió con una actuación sólida, efectiva y con pasajes de alto vuelo futbolístico.

Desde el arranque, Argentina impuso condiciones. Antes de los cinco minutos ya estaba en ventaja gracias a Julián Álvarez, que aprovechó una gran jugada colectiva iniciada por Lionel Messi. El capitán, con su habitual claridad, filtró una asistencia precisa que dejó a la “Araña” de cara al gol: el delantero no dudó y sacó un potente remate para abrir el marcador.

El tanto no solo encaminó el partido, sino que también confirmó el gran momento de Álvarez, quien alcanzó su gol número 14 con la camiseta albiceleste y se afianza como uno de los principales goleadores del ciclo, solo por detrás de Messi y Lautaro Martínez.
Argentina dominó el trámite con autoridad, manejó la pelota y encontró espacios ante un rival que mostró pocas respuestas. La presión alta y la circulación dinámica generaron varias situaciones hasta que, sobre el cierre del primer tiempo, llegó el segundo golpe.

A los 43 minutos, Alexis Mac Allister asistió a Messi, que esta vez dejó el rol de creador para transformarse en definidor. La “Pulga” no perdonó y marcó su gol número 116 con la Selección, estirando aún más su condición de máximo goleador histórico.
En el complemento, la diferencia se amplió rápidamente. Nicolás Otamendi, desde el punto penal, puso el tercero, mientras que un desafortunado desvío de Dominic Chanda en contra de su propio arco significó el cuarto tanto argentino.

Lejos de conformarse, el equipo nacional siguió buscando y encontró el quinto en los pies de Valentín Barco, que selló la goleada y desató la ovación del público en La Bombonera.
Con este triunfo, Argentina no solo cerró su preparación con una sonrisa, sino que también recuperó confianza y dejó señales positivas de cara al gran objetivo. Después del tropiezo ante Mauritania, la respuesta fue contundente: fútbol, eficacia y una clara muestra de carácter.





