Temporal y caos: qué obras faltan para evitar inundaciones en Panamericana

La actualización de obras hidráulicas integrales, el mantenimiento sostenido y la limpieza de desagües aparecen como claves para evitar colapsos tras lluvias intensas en el norte del AMBA.

El fuerte temporal que afectó este martes al norte del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) volvió a dejar al descubierto una problemática recurrente: las inundaciones en la autopista Panamericana, con cortes totales, demoras prolongadas y decenas de vehículos varados. Una escena que se repite cada vez que se registran lluvias intensas y que expone las falencias estructurales de una de las principales vías de circulación del país.

Las zonas más afectadas son los tramos que atraviesan San Isidro, Vicente López, Tigre y Escobar, donde el agua suele acumularse rápidamente y superar la capacidad de drenaje existente. La infraestructura actual resulta insuficiente para responder a eventos climáticos extremos, que ya no son excepcionales sino cada vez más frecuentes.

Falta de obras hidráulicas integrales

Especialistas en planificación urbana coinciden en que uno de los principales déficits es la ausencia de obras hidráulicas integrales, que contemplen no solo la traza de la autopista sino también el funcionamiento completo de las cuencas que desembocan en la zona. La expansión urbana desordenada, el avance del cemento y la reducción de superficies absorbentes agravaron el problema en los últimos años.

A esto se suma la insuficiente ampliación de desagües pluviales, muchos de los cuales fueron diseñados para un caudal muy inferior al que hoy generan las lluvias intensas y el crecimiento poblacional del norte del AMBA.

Mantenimiento y limpieza, otro punto crítico

Otro factor clave es la falta de mantenimiento regular de sumideros, alcantarillas y conductos, que en numerosos casos se encuentran obstruidos por basura, sedimentos y restos de vegetación. Esta situación reduce aún más la capacidad de escurrimiento y acelera el colapso ante tormentas fuertes.

Desde distintos sectores advierten que, sin un plan sostenido de limpieza y control, incluso las obras existentes pierden efectividad, generando anegamientos que podrían evitarse.

Una deuda estructural que se repite

La reiteración de estos episodios pone en evidencia una deuda estructural en materia de infraestructura hídrica y planificación territorial. Sin una coordinación efectiva entre Nación, Provincia y municipios, y sin inversiones de largo plazo, la Panamericana seguirá siendo uno de los puntos más vulnerables frente a temporales cada vez más intensos.

Mientras tanto, cada lluvia fuerte vuelve a dejar la misma postal: caos de tránsito, automovilistas atrapados y una autopista clave paralizada por la falta de obras que, desde hace años, siguen pendientes.