El consumo de tabaco es la principal causa de enfermedad, discapacidad y muerte en el mundo. Cada año fallecen casi 8 millones de personas en el mundo como consecuencia del tabaquismo. En Argentina, mueren unas 45.000 personas por año por enfermedades relacionadas con el tabaco. Esto representa el 14% de todas las muertes en el país.
La mitad de las personas fumadoras muere de una enfermedad relacionada al consumo de tabaco y viven en promedio 10-15 años menos que las no fumadoras.
El tabaquismo se asocia con alteraciones en todos los órganos.
Las principales causas de muerte por consumo de tabaco son:
- Enfermedades del sistema cardiovascular: infartos y ACV (accidente cerebrovascular).
- Enfermedades respiratorias, EPOC, neumonías.
- Cáncer de pulmón y de otros órganos.
La mayoría de los efectos adversos del tabaquismo son “dosis dependiente”, es decir que son peores cuanto más se fuma. Sin embargo, no hay un nivel de consumo de tabaco seguro para la salud.
El consumo de tabaco comienza a dañar el organismo ni bien se comienza a fumar.
El consumo de unos pocos cigarrillos por día (1 a 4 cigarrillos) también es dañino para la salud ya que aumenta significativamente el riesgo de enfermedad cardiovascular.
ADICCION
El tabaquismo es una adicción y la nicotina es una sustancia adictiva. Cada cigarrillo suministra entre 1 y 2mg de nicotina. Esta llega al cerebro en unos 10 segundos, lo que contribuye a su gran poder adictivo, mayor al de la cocaína y la heroína.
La definición de adicción contempla: tolerancia (se debe ir aumentando la dosis para tener el mismo efecto); síndrome de abstinencia (cuando no se consume) y consumo compulsivo, a pesar de conocer las consecuencias negativas que tiene en la salud.
El síndrome de abstinencia por falta de nicotina incluye generalmente irritabilidad, somnolencia, fatiga, dificultad para concentrarse, trastornos del sueño, aumento de peso, urgencia de fumar. La mayoría de estos síntomas alcanzan su máxima intensidad entre 24 a 48 horas luego del último cigarrillo y van disminuyendo lentamente en un período de 2 a 4 semanas.
El consumo de tabaco genera tres formas de dependencia:
- Física: provocada directamente por la nicotina, responsable del síndrome de abstinencia.
- Psicológica: fumar se asocia a diferentes situaciones cotidianas y parece imposible cambiar esta relación.
- Social: para muchas personas, fumar sigue siendo un imperativo social.
