Ariel Giménez, señalado como quien cavó el pozo donde enterraron a las víctimas, y Lázaro Víctor Sotacuro, conductor de la camioneta blanca, serán indagados este lunes por el fiscal Adrián Arribas.
El triple crimen narco en Florencio Varela, que conmociona al país por su brutalidad, sumó este lunes un nuevo capítulo judicial: los últimos dos detenidos en la causa, Ariel Giménez y Lázaro Víctor Sotacuro, serán indagados por el fiscal Adrián Arribas.
Giménez, de 29 años, fue capturado en un operativo en Florencio Varela y está acusado de haber sido contratado por la organización criminal para cavar el pozo séptico donde luego aparecieron enterradas Brenda Del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez. Según la investigación, testimonios de dos vecinos resultaron clave para vincularlo con la maniobra.
Por su parte, Sotacuro fue señalado como el conductor de la camioneta blanca utilizada para trasladar a las jóvenes y a integrantes de la banda narco. El acusado había huido del país por un paso fronterizo ilegal y fue localizado en un hostel de Villazón, Bolivia. Tras su captura, fue trasladado a una cárcel de máxima seguridad en Jujuy y posteriormente derivado al penal de Ezeiza.
Ambos serán formalmente imputados en la causa, aunque se estima que la carátula para ellos será la de encubrimiento agravado, pese a que cumplieron roles concretos en la logística del crimen.
Mientras tanto, la investigación continúa en busca de otros seis prófugos, entre ellos Tony Janzen Valverde Victoriano, alias el Pequeño J, de 20 años, quien cuenta con un pedido de captura nacional e internacional.
