«Siempre fui un convencido de que no existe justicia si no hay humanidad, el concepto de lo humano. Esta filosofía se le inculcó al juzgado desde sus inicios, pero no solamente en la tramitación de las causas, sino también puertas adentro. Cuando empezamos éramos 28 personas, que veníamos en su mayoría de la justicia ordinaria», afirmó el juez federal Luis Armella durante el acto realizado por el 20mo. aniversario de la creación del Juzgado Federal de Quilmes.
A la hora del discurso, Armella hizo un relato de todo lo realizado durantes estos 20 años: «de a poco nos fuimos nutriendo al aporte del personal de La Plata y de Lomas de Zamora, que fue invaluable en cuanto al aporte, enseñándonos el oficio de lo que era la justicia federal. Nunca creí en las grandes épicas, ni en las ilusiones mágicas, ni en la improvisación. Fue el trabajo duro, el sentido del deber, la dedicación de este juzgado el que lo puso de pie y que lo hizo llegar donde llegó».
«Estuvimos a la altura de las circunstancias y enfrentamos todos los avatares que se nos dieron, que se nos presentaron. Pero eso se debe a una sola cosa, al trabajo del personal del Juzgado Federal de Quilmes, al estudio del personal del Juzgado Federal de Quilmes. Pero en vez de desarrollar la vocación y del trabajo hecho, al amparo de este juzgado los vi crecer a todos».
«Crecimos juntos hace 20 años. Muchos eran chicos recién egresados del secundario. Hoy, con orgullo, puedo ver que al amparo de este techo se han recibido, han construido sus casas, han formado una familia y para mí es un gran orgullo saber que de alguna manera contribuí a ese bienestar y a ese crecimiento».
«Desde lo jurídico han crecido muchísimo, superando incluso a muchos de los que los hemos formado, como es el caso del doctor (Roberto) Minguillón. Orgullo de este juzgado que trabajó 20 años con nosotros, entró como meritorio y se fue siendo camarista. Yo con las pobres herramientas que les pude dar lo formé, pero luego él solo creció, se formó y hoy para mí es materia de consulta y yo no dudo en llamarlo cuando tengo alguna duda».
«Que sirva este incentivo para el resto del personal. El Juzgado Federal de Quilmes es un juzgado grande, como dijo el doctor (Carlos) Vallefín, con una linda estructura, pero lo más valioso que tiene el Juzgado Federal de Quilmes son sus empleados. La gente que lo conforma, gente proba, honesta, gente trabajadora».
«Para mí, señores, es un altísimo honor considerarlos mis compañeros de trabajo. Ustedes me hacen juez todos los días y sepan que tienen mi mayor reconocimiento. Sin ustedes esto no sería posible».
