El exministro de Planificación Julio De Vido permanece internado tras sufrir una afección cardíaca que encendió alarmas en su entorno político y familiar.
De acuerdo a lo informado, fue trasladado de urgencia desde el penal de Ezeiza —donde cumple condena por la Tragedia de Once— hacia un centro de salud, luego de presentar fuertes dolores en el pecho vinculados a una arritmia prolongada.
Su esposa, Lali Minnicelli, confirmó que se trató de un episodio cardíaco de consideración, mientras que el dirigente Fernando Esteche advirtió públicamente que el exfuncionario padece una “grave fibrilación auricular” y reclamó su traslado a un hospital de mayor complejidad.
Según planteó, la situación reviste urgencia y existirían dificultades para conseguir una cama adecuada para su atención. Además, sostuvo que De Vido permanece en terapia intensiva.
El cuadro generó repercusiones en el ámbito político. El ministro bonaerense Andrés Larroque expresó su apoyo y le deseó una pronta recuperación, al tiempo que cuestionó las condiciones de detención del exministro.
Mientras tanto, crece la preocupación por la evolución de su estado de salud en medio de un contexto que vuelve a poner el foco en su situación judicial y médica.
