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El mensaje de Diócesis de Quilmes: «hoy estamos viviendo una situación triste y difícil»

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El mensaje por la Pascua de Resurrección de los obispos de Quilmes, Carlos Tissera y Eduardo Redondo, fue muy crítico con la actual gestión económica, política y social del presidente Javier Milei.

«Celebramos los primeros 50 años de la creación de nuestra Diócesis, también de la elección de su primer Obispo, nuestro padre fundador, el Siervo de Dios Jorge Novak SVD, profeta y pastor que supo enseñarnos a orientar la mirada y el corazón colocando en el centro a Jesús y su proyecto del Reino, como Iglesia en camino hacia la Pascua, compartiendo la palabra de Dios junto con el pan y el vino en cada eucaristía celebrada y compartida en comunidad, que supo orientar la mirada hacia Jesús, inspirándole los cuatro cauces fundacionales, transversales en el camino de la vida de fe de cada uno y de toda nuestra Diócesis, que siempre nos pone en la tensión evangélica de vivir una mística más concreta y encarnada en el seguimiento de Jesús desde el llamado que nos hace para vivir la misión, asumiendo la opción por los más pobres, la defensa de los derechos humanos, el ecumenismo y la misión».


«En el camino de estos 50 años, como ocurre en la vida de cada uno, de nuestras familias y como pueblo, transitamos momentos marcados por experiencias de pasión, de muerte y resurrección, donde, ayer y hoy, el temor y las incertidumbres parece que nos hacen trastabillar, momentos de alegría y esperanza que nos vuelven a colocar en el eje, y también algunas certezas fundantes que le dan sentido a los temores, las incertezas, las esperanzas y alegrías».


«Hace 50 años transitamos la noche oscura y violenta de la dictadura, el terrorismo de Estado, que nos llevó a vivir la cruz en los 30.000 desaparecidos y en el sufrimiento de la gran mayoría de las familias de nuestro Pueblo de Dios condenados por la represión y planes económicos que solo trajeron violencia, muerte, miseria y desempleo».


«Hoy estamos viviendo una situación triste y difícil. La gran mayoría de los jubilados recibe mensualmente $380.000 más un bono de $70.000. Les suspenden muchos de los beneficios en sus prestaciones y de medicamentos crónicos. La situación de los discapacitados, los docentes, los trabajadores de la salud y la cantidad de hermanos nuestros que están perdiendo las fuentes laborales. La mayor parte de las familias endeudadas para intentar cubrir los gastos de sus mayores y, muchos, con dificultades para viajar al trabajo y comer. Tristemente, el día a día genera violencia a flor de piel, divisiones y conflictos que nos llevan a padecer situaciones muy dolorosas».


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