Cada 1° de agosto se celebra el Día del Alfajor Capitán del Espacio, una de las golosinas más emblemáticas de Quilmes y del sur del conurbano bonaerense.
La fecha fue elegida en homenaje a Ángel Lineo de Pascalis, creador de la histórica marca, quien falleció el 1° de agosto de 2012. Desde entonces, fanáticos de distintas generaciones recuerdan su legado y la historia de un alfajor que se convirtió en un verdadero símbolo de identidad regional.
Un clásico nacido en Quilmes
La historia del Capitán del Espacio comenzó el 2 de febrero de 1962, cuando Ángel Lineo de Pascalis y Arturo, su socio, fundaron una pequeña empresa dedicada a la elaboración de alfajores.
La primera fábrica funcionó en Ezpeleta, luego se trasladó a Bernal Oeste y finalmente se instaló en Quilmes en 1972, donde la marca consolidó su crecimiento y popularidad.
Durante sus primeros años, la producción era mayormente artesanal y se realizaba con una fuerte dedicación familiar. Con el paso del tiempo, De Pascalis quedó como único propietario de la empresa y mantuvo intacta la receta original que convirtió al producto en un clásico.
Un símbolo de identidad quilmeña
Más allá de su sabor, el Capitán del Espacio logró convertirse en un fenómeno cultural. Sus versiones de chocolate, blanco, fruta y triple acumulan seguidores en todo el país, aunque su vínculo más fuerte sigue estando en Quilmes y el conurbano sur.
El fanatismo por la marca se refleja en redes sociales, grupos de seguidores y debates que lo ubican entre los alfajores más queridos de la Argentina.
A más de seis décadas de su creación, el Capitán del Espacio continúa siendo un emblema de la identidad quilmeña y una de las marcas más representativas del distrito.
