El Cervecero viene de perder ante Deportivo Maipú y necesita sumar de a tres para mantener sus chances de clasificación. Temperley llega en alza, con dos triunfos consecutivos.
Quilmes se prepara para un partido clave frente a Temperley, por una nueva fecha del campeonato. El Cervecero necesita volver a la victoria para continuar con posibilidades de meterse en el Reducido, luego de la derrota sufrida ante Deportivo Maipú.
Enfrente tendrá a un Temperley que llega envalentonado, con dos triunfos consecutivos. El Gasolero viene de quedarse con el clásico ante Los Andes y de remontar un partido frente a Midland, al que venció en condición de local después de comenzar en desventaja.
Para este encuentro, Emanuel Tripodi mantuvo el hermetismo y no confirmó el equipo. El entrenador probó distintas alternativas durante los entrenamientos y recién definirá el once en las horas previas al partido.
Con casi todo el plantel a disposición, las únicas bajas son Juan Yangali, Mauro Fernández y Gonzalo Marinelli. Los tres lesionados. Fernández continúa con la recuperación de uno de sus dedos, mientras que el arquero sufrió una molestia muscular en el entrenamiento de ayer por la tarde.
La duda de Tripodi
De acuerdo con lo trabajado durante la semana, Quilmes formaría con Esteban Glellel; Agustín Ortega, Lucas Romeo, Ariel Kippes, Agustín Bindella; Agustín Bolívar; Ramiro Martínez, Axel Batista; Gonzalo Vega o Agustín Lavezzi; Aarón Spetale y Ulises Vera.
La principal incógnita está en el sector ofensivo. Tripodi probó a Vega y Lavezzi en las distintas prácticas y ambos cuentan con posibilidades de ser titulares.
El resto de los convocados son Esteban Glellel, Joaquín Novillo, Martín Vallejos, Facundo Yozwiak, Thomas Ortega, Nicolás Colazo, Jano Coronel y Pío Bonacci, además del jugador que finalmente quede fuera del once inicial.
Hora, árbitro y público
El encuentro comenzará a las 19:00 y tendrá al árbitro Javier Del Barba.
Finalmente, el partido se disputará con público. Durante la semana había existido la posibilidad de que el encuentro se jugara a puertas cerradas debido a una deuda de la dirigencia de Quilmes con el operativo policial.
La situación fue solucionada el miércoles a primera hora, cuando el club realizó el pago correspondiente y quedó garantizada la presencia de los hinchas en el estadio.
Para Quilmes, será una nueva oportunidad para recuperar terreno y mantener vivo el objetivo de ingresar al Reducido.
