El canciller argentino cuestionó las acciones unilaterales del Reino Unido en el Atlántico Sur y sostuvo que la controversia de soberanía debe resolverse mediante el diálogo bilateral, de acuerdo con las resoluciones de Naciones Unidas.
El canciller Pablo Quirno respondió este martes en la Asamblea General de las Naciones Unidas a las declaraciones del primer ministro británico, Andy Burnham, quien había hecho referencia a la cuestión de las Islas Malvinas durante su discurso ante el organismo internacional.
En su intervención, Quirno reafirmó la posición argentina sobre la soberanía de las islas y sostuvo que el país mantiene su voluntad de reanudar las negociaciones bilaterales con el Reino Unido para buscar una solución a la controversia.
El intercambio se produjo durante la 81ª Asamblea General de la ONU, en Nueva York, donde también se encuentra el presidente Javier Milei, quien tiene previsto brindar su discurso ante el pleno del organismo.
La respuesta argentina
Quirno recordó ante la Asamblea que la Argentina considera a las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes como parte integrante de su territorio nacional.
El canciller también sostuvo que la disputa de soberanía está reconocida por Naciones Unidas y que distintas resoluciones del organismo instan a ambos países a retomar las negociaciones para alcanzar una solución pacífica y duradera.
En ese sentido, reafirmó el compromiso argentino con la vía diplomática y con el principio de solución pacífica de las controversias internacionales.
El planteo de Burnham
La intervención de Quirno se produjo después del discurso de Burnham, quien se refirió a la posición británica sobre las islas y sostuvo que el Reino Unido se mantendrá firme frente a cualquier amenaza al orden internacional y a la situación que considera vinculada con su territorio.
La referencia generó una respuesta inmediata de la delegación argentina, que solicitó ejercer el derecho a réplica dentro del mismo ámbito de Naciones Unidas.
El intercambio volvió a colocar la disputa por la soberanía de las Malvinas en el centro de la agenda diplomática de ambos países, aunque las posiciones de Buenos Aires y Londres continúan siendo diferentes respecto del mecanismo para abordar la cuestión.
El reclamo por la explotación de recursos
Además del reclamo de soberanía, Quirno cuestionó las actividades hidrocarburíferas desarrolladas por empresas vinculadas con las islas.
El Gobierno argentino sostiene que el Reino Unido no debería avanzar unilateralmente con la explotación de recursos naturales mientras permanece abierta la controversia de soberanía.
En particular, el canciller recordó la Resolución 31/49 de la Asamblea General de la ONU, aprobada en 1976, que exhorta a las partes a abstenerse de adoptar decisiones unilaterales que introduzcan modificaciones mientras la disputa permanece pendiente de solución.
La cuestión petrolera se convirtió durante las últimas semanas en uno de los principales capítulos de la estrategia diplomática argentina respecto de Malvinas. El Gobierno también anunció medidas destinadas a limitar la actividad de empresas que participen de proyectos hidrocarburíferos en áreas cuya soberanía reclama la Argentina.
Una estrategia basada en la vía diplomática
La posición expresada por Quirno coincide con lo señalado por el propio canciller días atrás, cuando explicó que el objetivo del Gobierno es avanzar hacia la recuperación de la soberanía mediante herramientas diplomáticas, jurídicas y políticas, sin recurrir a la fuerza.
En una entrevista reciente, Quirno había descartado que la estrategia argentina tuviera una intención bélica y sostuvo que el uso de la fuerza no tiene lugar en la disputa. También había señalado que, por el momento, el Gobierno no contempla una mediación formal de un tercer país y que su estrategia se concentra en fortalecer la posición argentina.
De esta manera, el Ejecutivo plantea combinar el reclamo histórico ante Naciones Unidas con acciones destinadas a proteger los recursos naturales y aumentar la capacidad argentina para intervenir diplomáticamente en la controversia.
Milei prepara su discurso ante la ONU
El contrapunto entre Quirno y Burnham se produjo un día antes del discurso de Milei ante la Asamblea General.
La cuestión Malvinas forma parte de la agenda internacional del Gobierno y el propio Quirno había anticipado que el reclamo argentino continuaría teniendo presencia en el principal foro multilateral.
La intervención del canciller permitió así fijar la posición argentina antes de la exposición presidencial: reclamo de soberanía, rechazo a las acciones unilaterales británicas y disposición a retomar las negociaciones por la vía diplomática.
Por el momento, no existe un acuerdo anunciado entre ambos gobiernos para reabrir formalmente esas conversaciones. El planteo argentino constituye una expresión de voluntad diplomática que deberá contrastarse con la posición del Reino Unido sobre el mecanismo y las condiciones para cualquier eventual negociación.
