El Ministerio de Economía realizó la apertura de las ofertas económicas de la Licitación Pública Nacional e Internacional de Etapa Múltiple N° 504/2-0003-LPU26, mediante la cual se seleccionará al operador estratégico de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA).
La oferta económica presentada por ROWING SA (Consorcio Rowing, Arcos, Transclor y PHX del empresario Mauricio Filiberti) fue de USD 340.200.000; mientras que ROGGIO ROAS SA (Consorcio Roggio Roas SAU y otros) presentó una oferta por un monto de USD 285.000.000.
La apertura de las ofertas constituye un nuevo paso en la privatización de AySA, que contempla la transferencia al sector privado del 90% de las acciones de la compañía, mientras que el 10% restante continuará en manos de los trabajadores a través del Programa de Propiedad Participada.
AySA era un modelo de disfunción administrativa. Entre 2006 y 2023, la empresa recibió transferencias del Tesoro Nacional por más de USD13.400 millones. Sin embargo, un tercio del área concesionada todavía no cuenta con acceso a agua potable y cloacas, las pérdidas de agua no contabilizada se mantienen en 42%, la morosidad pasó del 4% al 16% y los costos operativos aumentaron 80%.
El gobierno nacional del presidente Javier Milei está comprometido a cuidar los recursos de los pagadores de impuestos y de cuidar los servicios que reciben los argentinos.
Uno de los aspectos centrales del nuevo esquema es el compromiso obligatorio de inversión.
El nuevo contrato de concesión establece para el período 2027-2031 un Plan de Acción por $2,89 billones, a valores de diciembre de 2025 y sin IVA, que deberá ser ejecutado por el concesionario.
El programa contempla aproximadamente $1,13 billones en obras, $1,15 billones en mantenimiento, $315.761 millones en mejoras y $296.166 millones destinados a la operación, con el objetivo de ampliar la cobertura, renovar infraestructura, mejorar la eficiencia y sostener la calidad del servicio.
Las obligaciones de inversión están vinculadas además a metas concretas de expansión: para 2031 tiene previsto alcanzar una cobertura del 75,3% en agua y del 63,9% en cloacas, mientras que al finalizar el período inicial de concesión deberán alcanzarse como mínimo niveles del 90% y 75%, respectivamente.
La privatización de AySA se suma a los procesos de transformación de empresas estatales que el Gobierno nacional viene llevando adelante.
El proceso de privatización se lleva adelante mediante un procedimiento público, nacional e internacional, con exigencias técnicas y financieras y principios de concurrencia, competencia, publicidad y transparencia.
