El distrito ocupó el octavo puesto en un índice elaborado por la UBA que evaluó a 31 municipios. Berazategui quedó en el puesto 12 y Florencio Varela, en el 18.
Quilmes se ubicó entre los diez municipios mejor posicionados del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), según el Índice de Gestión Estratégica de Ciudades 2026, elaborado por el Centro de Ciudades Inteligentes de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
El distrito obtuvo 2,86 puntos y alcanzó el octavo lugar entre los 31 municipios analizados. En la región sur, Berazategui quedó en el puesto 12, con 2,76 puntos, mientras que Florencio Varela ocupó la posición 18, con 2,58.
Otros municipios de la zona también se ubicaron entre los primeros puestos: Avellaneda alcanzó el séptimo lugar, con 2,89 puntos, y Lanús quedó décimo, con 2,81.
Los municipios que lideran el ranking
El listado general está encabezado por Vicente López, Tres de Febrero, Escobar, San Isidro y San Miguel, que ocuparon los cinco primeros puestos del índice.
La comparación entre los distritos del sur del conurbano muestra diferencias en los resultados. Quilmes fue el mejor ubicado entre los municipios mencionados de la región, seguido por Avellaneda, Lanús y Berazategui. Florencio Varela, en tanto, quedó más atrás en la clasificación.
Qué aspectos evaluó la UBA
El índice contempla cinco dimensiones para analizar el desempeño de las ciudades: política e institucional, desarrollo económico, sociedad, medio ambiente, y tecnología e infraestructura.
Para elaborar la medición, los investigadores utilizaron 31 variables y 159 indicadores, con calificaciones en una escala de cero a cinco puntos.
El promedio general de los 31 municipios fue de 2,59 puntos. Entre las dimensiones evaluadas, Sociedad obtuvo el promedio más alto, con 2,74, mientras que Medio Ambiente registró el más bajo, con 2,32.
El estudio busca ofrecer un diagnóstico sobre las condiciones de gestión y desarrollo urbano de cada municipio, identificar diferencias territoriales y aportar información para la planificación de políticas públicas.
La medición no representa, por sí sola, una evaluación exclusiva de las administraciones municipales ni permite determinar el nivel de satisfacción de los vecinos.
