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Máximo Mazzocco: compromiso y acción por el ambiente

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Fundador de Eco House Global y EcoNews, el emprendedor socioambiental lleva casi dos décadas impulsando proyectos de educación, acción climática y participación ciudadana. Comenzó de adolescente, recorriendo las calles de Buenos Aires para concientizar sobre el reciclaje, y hoy su trabajo tiene alcance internacional. Está casado con la modelo y actriz Liz Solari y es hijo de Jorge Mazzocco, una persona muy querida por su entorno y amigo de nuestra comunidad.

Hay historias que comienzan con una inquietud personal y terminan convirtiéndose en proyectos capaces de movilizar a miles de personas. La de Máximo Mazzocco es una de ellas. Desde muy joven, decidió que no quería permanecer indiferente frente a los problemas ambientales que veía a su alrededor y transformó esa preocupación en una misión: trabajar para construir una sociedad más consciente y comprometida con el cuidado del planeta.

Su camino comenzó en Buenos Aires, cuando todavía era adolescente. Preocupado por la problemática de los residuos y la falta de conciencia sobre el reciclaje, empezó a recorrer las calles y a visitar hogares para explicar la importancia de separar los desechos y modificar hábitos cotidianos. En apenas ocho meses llegó a 400 viviendas.

Aquella experiencia fue el punto de partida de una idea que marcaría su trayectoria. Si una persona podía generar un cambio, ¿qué podría conseguir un grupo de 50 o 100? Con esa convicción, en 2011 fundó Eco House, una organización sin fines de lucro dedicada a promover el desarrollo sostenible.

Lo que comenzó con 11 voluntarios fue creciendo hasta convertirse en una de las experiencias de participación socioambiental juvenil más importantes de la región. Entre 2016 y 2020, Eco House Global llegó a contar con más de 700 voluntarios y desarrolló decenas de programas de educación, comunicación, política y acción ambiental.

La filosofía de Mazzocco se resume en una idea sencilla, pero poderosa: las pequeñas acciones de muchas personas pueden generar grandes transformaciones.

De las calles de Buenos Aires a los escenarios internacionales

Con el paso de los años, el trabajo de Máximo trascendió las fronteras argentinas. Su actividad se extendió a más de 40 países, participó en encuentros internacionales sobre cambio climático y justicia ambiental, y colaboró con organizaciones, gobiernos, empresas y referentes de distintos sectores.

Durante su trayectoria intervino directamente en procesos vinculados con la sanción de más de 40 leyes socioambientales en Argentina y América Latina, además de impulsar iniciativas de participación juvenil y educación para el desarrollo sostenible.

Entre 2019 y 2025 fue Embajador Global de la Juventud del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), desde donde trabajó para promover la participación de jóvenes de distintos países en la agenda ambiental.

También integró el primer Comité Directivo del Youth Climate Justice Fund, una iniciativa internacional que transfirió más de 25 millones de dólares a proyectos impulsados por jóvenes en más de 50 países.

Su labor recibió distintos reconocimientos. En 2019 fue distinguido como Personalidad Destacada de la Ciudad de Buenos Aires y como uno de los diez jóvenes argentinos del año por JCI International. En 2024 obtuvo un premio P.E.A. por su trabajo en defensa del ambiente y también fue incluido entre los 100 Latinos más comprometidos con la Acción Climática.

EcoNews y una nueva manera de comunicar el ambiente

Además de su trabajo territorial e institucional, Mazzocco apostó por la comunicación como una herramienta fundamental para generar conciencia.

Es fundador y CEO de EcoNews, un medio de comunicación socioambiental en español que, según los datos de su biografía oficial, superó en 2026 los 600 millones de visualizaciones orgánicas anuales entre todas sus redes sociales.

La propuesta busca acercar las problemáticas ambientales a un público amplio, con información, contenidos educativos y herramientas para comprender los desafíos que enfrenta el planeta.

También es presidente de Sintientes, una organización dedicada a la protección animal a través de la educación, la comunicación y la participación en políticas públicas.

Su recorrido incluye, además, la publicación de dos libros, la realización del documental ambiental Buscando a las Toninas, estrenado en 2019, y la participación como conferencista en más de 300 eventos nacionales e internacionales.

Una historia atravesada por la vocación y la superación

Detrás de su actividad pública también hay una historia personal de compromiso. Durante 2018, 2019 y 2020 vivió en la sede central de Eco House, en el barrio porteño de Palermo, para estar disponible las 24 horas y acompañar el trabajo de los voluntarios. En ese período compartió la experiencia con cientos de jóvenes argentinos y extranjeros que se acercaron a la organización.

Entre 2020 y 2021 atravesó un complejo proceso oncológico, una experiencia que él mismo definió como “la aventura más enriquecedora de su vida”.

En el plano personal, está casado con Liz Solari, modelo y actriz argentina, con quien comparte el compromiso por distintas causas vinculadas al bienestar y al cuidado de la vida.

Su historia también tiene un vínculo familiar cercano con Jorge Mazzocco, su padre, quien ha acompañado su recorrido y es una persona muy querida por quienes lo conocen.

El valor de las pequeñas acciones

Máximo Mazzocco representa una generación de jóvenes que decidió involucrarse en los grandes desafíos de su tiempo. Su recorrido demuestra cómo una iniciativa individual puede convertirse en una organización, cómo la educación puede modificar hábitos y cómo la participación colectiva puede llevar una problemática social a la agenda pública.

Su mensaje no apunta solamente a las grandes decisiones políticas ni a las transformaciones de escala global. También pone el foco en lo cotidiano: reducir residuos, reciclar, cuidar los recursos naturales, proteger a los animales y asumir responsabilidades individuales y colectivas.

Después de casi dos décadas de trabajo, su objetivo continúa siendo el mismo: contribuir a una sociedad que aprenda a cuidar, convivir y compartir el planeta.

Porque, como sostiene la filosofía que dio origen a Eco House, cada persona puede hacer un pequeño aporte. Y cuando esos aportes se multiplican, pueden convertirse en grandes cambios.

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