En plena reapertura gradual del país tras semanas de cuarentenas y medidas de aislamiento social intermitentes y desparejas, Estados Unidos quedó este miércoles al borde de los 100.000 muertos por coronavirus, sin llegar aún al pico de la pandemia a nivel nacional.
Después de un fin de semana largo con playas y parques abarrotados de gente que despertó las alertas de expertos y autoridades, un informe científico advirtió que la curva de la pandemia sigue en ascenso en al menos la mitad del país y ayer, el ex director de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, en inglés) Scott Gottlieb informó sobre un alza en las internaciones en 10 estados.
Por ejemplo, Florida, uno de los estados que comenzó a reabrir su economía y su vida diaria bajo la presión expresa del presidente y férreo aliado del gobierno estadual, Donald Trump, registró una cifra récord de muertes diarias: 60.
En total, el estado ya suma más de 52.600 casos confirmados y más de 2.300 muertos, según el último balance oficial.
