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El Gobierno admite «malestar» con Brasil tras las críticas de Milei, pero descarta un impacto comercial

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El Gobierno nacional reconoció que existe un «enorme malestar» en la relación con Brasil luego de las recientes declaraciones del presidente Javier Milei contra su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, aunque aseguró que las diferencias políticas no afectarán el intercambio comercial entre ambos países.

En la Casa Rosada consideran que el vínculo bilateral atraviesa uno de sus momentos más delicados, pero sostienen que la agenda diplomática y la económica continúan por carriles separados.

«Lo diplomático y lo comercial corren por cuentas separadas en este caso», afirmó una fuente oficial.

Las tensiones se profundizaron luego de que Milei calificara a Lula como «basura socialista», «ladrón» y «presidiario». Además, cuestionó al juez del Supremo Tribunal Federal, Alexandre de Moraes, a quien llamó «basura calva» por impedir una visita al expresidente Jair Bolsonaro, condenado por intento de golpe de Estado.

Reacción de Brasil

Tras la visita de Milei a Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente brasileño y uno de los principales referentes de la oposición a Lula, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil convocó al embajador argentino en ese país, Guillermo Daniel Raimondi, para expresar su malestar.

Al mismo tiempo, el canciller Mauro Vieira llamó a consulta al embajador brasileño en Argentina, Julio Bitelli, quien viajó de urgencia a Brasilia.

En un comunicado, el Gobierno brasileño sostuvo que no existen antecedentes de que un mandatario extranjero haya realizado en territorio brasileño «agresiones y ofensas» contra el presidente, las instituciones democráticas y el Poder Judicial del país.

Un conflicto que viene de años

La relación entre Milei y Lula mantiene un fuerte enfrentamiento desde la campaña presidencial de 2023, cuando el mandatario brasileño manifestó públicamente su respaldo al entonces candidato de Unión por la Patria, Sergio Massa, antes del balotaje.

En medio de la polémica, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, defendió la postura del Gobierno y recordó que dirigentes brasileños participaron de actividades políticas en Argentina durante la campaña presidencial.

Pese al deterioro diplomático, en el Ejecutivo insisten en que el comercio bilateral no se verá afectado y confían en que las diferencias políticas no escalarán hacia una crisis económica entre los dos principales socios del Mercosur.

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