Australia, país considerado modelo en la gestión de la pandemia de coronavirus, registró cinco fallecidos, el mayor número de muertes diarias por la infección desde abril, producto del rebrote de contagios con epicentro en Melbourne.
Las autoridades sanitarias del sureño estado Victoria, cuya capital es Melbourne, confirmaron hoy el fallecimiento de cinco personas, tres más que ayer, y 403 nuevos contagios.
«Esto demuestra el número creciente de este terrible virus en nuestra comunidad», apuntó la ministra de Sanidad, Jenny Mikakos.
Desde este jueves es obligatorio el uso de mascarilla en las ciudades de Melbourne y Mitchell- ambas puestas bajo un segundo confinamiento hasta el 20 de agosto-, con multas de unos 145 dólares para aquellos que no las lleven.
El jefe del Gobierno regional de Victoria, Daniel Andrews, señaló que desconoce por cuánto tiempo será obligatorio el uso de mascarillas y afirmó que esta «simple» medida tendrá un impacto positivo en los próximos días o semanas.
