Tyson adelantó que será una pelea «de verdad» y que está tan en forma que nadie debe temer por su salud, con lo que respondió así a su exrival George Foreman, quien se mostró preocupado por alguna dolencia física grave que pudiera sufrir.
La pelea se realizará el próximo 12 de septiembre en Los Ángeles, estará pactada a ocho asaltos, sin jueces sobre el cuadrilátero ni tarjetas de puntuación y sólo se definirá por nocaut, señala este domingo el portal TMZ.
Tyson aseguró que mantiene su «instinto de buscar y destruir» al rival y prometió «someter a Jones hasta el nocaut».
