El plan Argentina Contra el Hambre destinó más de 7.000 millones de pesos para comedores escolares en el marco de la crisis que se agravó por la pandemia. Unas 20 mil escuelas de todo el país recibieron ayuda para sus comedores en los primeros siete meses del año.
Los datos son parte del informe que la cartera conducida por Daniel Arroyo presentó este martes ante el Consejo Federal Argentina contra el Hambre, que analizó nuevas propuestas que sirvan para garantizar el acceso a la producción de alimentos y a una dieta con calidad nutricional de los grupos vulnerables, afectados además por el impacto en el país de la pandemia de coronavirus.
Con la mirada puesta en cómo paliar las consecuencias del COVID-19 en niños y niñas que antes de la pandemia ya vivían en situación de vulnerabilidad, la mesa del Consejo volvió a reunirse a través de una videconferencia, de la que participaron Arroyo; la presidenta del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, Victoria Tolosa Paz y referentes de la sociedad civil.
De acuerdo con el informe presentado por el Ministro, fueron ejecutados 69.747 millones de pesos para asistir a los sectores más desprotegidos, de enero a julio de este año, en el marco del plan Argentina Contra el Hambre.
De ese total, 2.277 millones fueron compras centralizadas; 4.092 millones Fondos para provincias y municipios; 52.413 millones corresponden a Tarjeta Alimentar; 3.345 millones fueron para Comedores y Merenderos; 7.301 millones para Comedores Escolares (19.432 escuelas) y 319 millones fueron para otros destinos, detalla el relevamiento.
Los objetivos
La mesa del Consejo Federal tiene entre sus prioridades anticipar el «impacto de la pandemia en la niñez» y profundizar políticas que aseguren una rápida llegada a esos grupos más débiles, tras haberse conocido un informe difundido días atrás por Unicef Argentina, que pronosticó que a fin de año el 63 por ciento de los niños será pobre.
El Consejo esta semana avanzará en un esquema de reuniones mensuales y segmentará su trabajo en tres mesas diferenciadas para abordar: calidad nutricional, producción de alimentos e integralidad territorial.
El plan Argentina Contra el Hambre, que encabeza Desarrollo Social, es una convocatoria del Gobierno para «que todos tengan acceso a una alimentación sana y de calidad».
El primer instrumento del plan es la Tarjeta Alimentar, puesta en marcha en la primera semana de gobierno y distribuida a madres y padres con hijos menores de 6 años que reciben la Asignación Universal por Hijo (AUH); embarazadas que perciben la Asignación por Embarazo y personas con discapacidad.

