El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, aseguró en la Asamblea General de la ONU que su país «es víctima de una de las más brutales campañas de desinformación sobre la Amazonía y el Pantanal» y culpó a los indígenas de los incendios que devastan parte de la selva y la sabana.
«Los incendios tienen lugar prácticamente en los mismos lugares, en la parte este de la selva donde agricultores locales e indígenas queman sus pequeños cultivos para sobrevivir, en áreas ya desmatadas», dijo el mandatario en un discurso virtual pregrabado a raíz de la pandemia de coronavirus.
«Brasil se destaca como el mayor productor mundial de alimentos. Y por eso hay tanto interés en propagar desinformaciones sobre nuestro medio ambiente», añadió.
En esa línea, Bolsonaro manifestó: «La Amazonía brasileña es riquísima. Eso explica el apoyo de instituciones internacionales a esa campaña respaldada por intereses oscuros a la que se unen asociaciones brasileñas, aprovechadoras y antipatrióticas, con el objetivo de perjudicar al gobierno y al propio Brasil».
