El Papa León XIV lanzó un fuerte llamado a los empleados de la Iglesia para que asuman un compromiso activo con su misión, al advertir que formar parte de la institución no puede reducirse a una tarea meramente administrativa.
Durante su discurso, el Sumo Pontífice puso el foco en el contexto social actual, al que definió como una etapa de transformaciones profundas que impactan directamente en la familia, la educación y el mundo del trabajo. En ese escenario, remarcó que la Iglesia tiene como objetivo central anunciar a Cristo a través del encuentro, la construcción de puentes y la inclusión.
“El Señor nos pide que no nos cerremos ni tengamos miedo, sino que nos entreguemos generosamente para que el Evangelio pueda llegar e iluminar a cada mujer y a cada hombre hoy”, expresó el Papa, en un mensaje dirigido a reforzar el compromiso pastoral.
En el tramo final, agradeció la labor cotidiana de los trabajadores eclesiásticos y les pidió sostener un clima laboral basado en la paciencia y la humildad. Además, encomendó el futuro de la Iglesia a la protección de San Francisco de Asís y Santa Catalina de Siena, al subrayar que toda tarea dentro de la institución debe encontrar su sentido en la fe y no en los cargos o intereses individuales.
