Un juzgado correccional de San Isidro dictó penas de prisión contra un fiscal, dos abogados y un testigo por haber manipulado la investigación del asalto ocurrido en 2013 en la vivienda de Sergio Massa y Malena Galmarini, en Tigre.
El fallo estableció seis años de cárcel y 12 de inhabilitación para ejercer cargos públicos para el fiscal Carlos Washington Palacios. En tanto, los abogados Esteban Español y Tomás Pérez Bodria recibieron cinco años de prisión, mientras que el testigo César Jaunarena fue condenado a cuatro años.
Según determinó la Justicia, entre 2014 y 2015 se montó una maniobra coordinada para desviar la causa y beneficiar al prefecto Alcides Díaz, quien ya había sido condenado a 13 años de prisión por el robo. La estrategia incluyó la generación de pruebas falsas y denuncias destinadas a debilitar la investigación original.
El tribunal consideró probado que Palacios orientó deliberadamente la pesquisa hacia la desacreditación del accionar policial y fiscal, en lugar de avanzar sobre las amenazas denunciadas. A su vez, los abogados habrían inducido al testigo a declarar falsamente, aportando versiones que buscaban alterar elementos clave del expediente.
Para fijar las penas, el juez valoró la gravedad institucional del hecho, el uso indebido del sistema judicial y la participación coordinada de varios actores, además del aprovechamiento de una persona en situación vulnerable para sostener la maniobra.
