Misiles y drones impactaron en edificios residenciales de dos distritos de la capital ucraniana. También se registraron ataques en Odesa contra infraestructura energética y portuaria.
En plena instancia de negociaciones internacionales para avanzar hacia un acuerdo de paz, Rusia lanzó este martes un ataque masivo con misiles y drones contra la capital de Ucrania, que dejó al menos seis personas muertas y más de una decena de heridos.
Las autoridades de Kiev informaron que un edificio de nueve plantas del distrito de Dnipró sufrió un impacto directo, provocando la muerte de cuatro personas. Otras dos víctimas fatales se registraron en el distrito de Sviatoshin, también alcanzado por proyectiles rusos. Equipos de emergencia continuaban trabajando entre los escombros durante la tarde para asistir a los heridos y buscar posibles sobrevivientes.
El Ministerio de Energía ucraniano confirmó que el sistema energético volvió a ser uno de los objetivos centrales del bombardeo. Las infraestructuras eléctricas y de procesamiento de gas ya habían sufrido daños severos durante el otoño como resultado de ataques previos, y este nuevo golpe dejó sin calefacción a varios barrios de Kiev en pleno invierno europeo.
El daño no se limitó a la capital. En la región de Odesa, Rusia atacó instalaciones portuarias y energéticas mediante drones. El gobernador, Oleg Kiper, informó que se registraron incendios y daños en equipamientos críticos, aunque no detalló la magnitud completa del impacto.
Este nuevo ataque ocurre mientras delegaciones de Estados Unidos, Europa y Ucrania mantienen conversaciones en torno a un eventual marco de paz, lo que vuelve aún más tensa la situación en el terreno y plantea interrogantes sobre la voluntad real del Kremlin de adherir a un proceso de desescalada.
