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Gabriel Morales: la historia del refuerzo que no fue

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La frustrada llegada del mediocampista Gabriel Morales a Quilmes tiene una historia por contar. El jugador de Boca Unidos, que estuvo a un paso del Cervecero, terminó siendo refuerzo de Almagro.

El propio protagonista, en declaraciones periodísticas, un par de horas antes de caerse la negociación y de anunciarse su llegada al Tricolor había informado que solo «falta un mínimo detalle» para ser jugador del Cervecero.

Sin embargo, las negociaciones estuvieron caídas desde el viernes para la Secretaría Técnica del QAC y parte de la directiva, pero se le dio un corte definitivo el lunes por la tarde cuando no hubo respuestas de parte del jugador.

«No nos pusimos de acuerdo en la duración del contrato. El tema es que nosotros queríamos hacerle dos años y medio de contrato y el pibe quería un año y medio. Nos pareció que si andaba bien el negocio en diciembre de 2021 no lo iba a hacer Quilmes», resumió un directivo del QAC que participó de la negociación.

Desde hacía un mes y medio que existían las charlas entre las partes. No se había avanzado de entrada por la incertidumbre que había respecto al fútbol, aunque en un determinado momento se decidió acelerar y se le ofrecieron dos formatos de contratos: uno con solo entrenamientos y otros con competencia en 2020, como lo hicieron varios clubes, que fueron aceptados por el jugador e incluso quedó definida la comisión del representante con fecha de pago a partir de 2021, como ocurre en este tipo de negociaciones.

Por lo tanto se llegó a un acuerdo con el representante; de hecho se arreglaron todos los términos. Pero intervino otro representante: Ricardo Giusti, que le objetó al jugador algunos puntos del acuerdo.

Quilmes hizo algunos agregados de condiciones -como por ejemplo cantidad de partidos jugados- pero no hubo variantes con la duración del contrato, que siempre fue de dos años y medio.

Ante este cambio, se le mandó el contrato para que lo firmase de manera digital y lo reenvíe. Pero el representante inicial se separó de la negociación ante la injerencia de Giusti.

Se le dio tiempo hasta el jueves de la semana pasada pero el representante comentó que se abría ante la desprolijidad del jugador. Por lo que se le pidió a Morales que respondiera como máximo el viernes a la tarde, «por respeto a la institución». Respuesta que no llegó en ese plazo y todo se dio por terminado.

Pero en el transcurso del fin de semana hubo un llamado que estiró los tiempos hasta el lunes. Tampoco hubo respuesta ese día por lo que quedó en claro, luego de que el jugador arreglase por 18 meses con Almagro, que la idea era no perderlo al futbolista en caso de que tuviese una buena temporada y así los dueños de su contrato pueden hacer el negocio y no lo haría la institución.

deportes@elsolnoticias.com.ar

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