La Cámara de Diputados comenzará a analizar el proyecto consensuado entre el Gobierno y la oposición que establece una postergación de un mes en las fechas previstas para la realización de las PASO y de los comicios legislativos generales, que, en caso de aprobarse, establecerá como días de votación al 12 de septiembre y al 14 de noviembre, respectivamente.
Más allá de que el Poder Ejecutivo cumplió con la formalidad del decreto reglamentario que lo obliga a convocar a las elecciones con tres meses de anticipación, ya existe el acuerdo político para modificar este instrumento mediante la ley que sancione el Congreso.
Con su aprobación en el recinto de ambas cámaras, las fechas de los comicios se postergarían por un mes: es decir, las PASO previstas para el 8 de agosto se realizarán el 12 de septiembre y las legislativas del 24 de octubre serán el 14 de noviembre.
Para lograr el consenso, en la reunión entre el ministro del Interior, Eduardo «Wado» de Pedro; el titular de la Cámara baja, Sergio Massa; y los presidentes de los bloques parlamentarios de Diputados, el Gobierno aceptó que se incluya en el proyecto un artículo, al que Juntos por el Cambio (JxC) denomina «cláusula cerrojo», que especifica que, en lo que resta del año, el calendario electoral no podrá modificarse nuevamente.
Con el decreto publicado, ahora restan otros dos pasos para poder poner en marcha la comisión de Asuntos Constitucionales, que preside el pampeano oficialista Hernán Pérez Araujo, y que será la encargada de analizar y buscar darle dictamen al proyecto en cuestión.
La primera es que el Poder Ejecutivo debe formalizar el ingreso del proyecto a la Cámara baja, lo que quedó explicitado cuando JxC pidió que la iniciativa surja del propio Gobierno y lleve la firma de ministros, en lugar de trabajar sobre textos de similares características presentadas por diputados oficialistas.
La segunda es que se deberá renovar el protocolo de trabajo remoto que se utiliza en el marco de la pandemia y que venció el 30 de abril: entre hoy (lunes) y mañana (martes) los jefes de bloque terminarán de rubricar el acta que habilite la continuidad del sistema de sesiones mixtas, esto es presenciales con excepciones de trabajar remoto para aquellos diputados que lo justifiquen por cuestiones de salud o de edad.
Se descuenta que el tratamiento del proyecto no presentará mayores dificultades, dado el acuerdo alcanzado entre los dos bloques que poseen la amplia mayoría del cuerpo (224 sobre 257 integrantes), aunque no se descartan algunas rebeldías dentro de Juntos por el Cambio, por parte de diputados que cuestionan el acuerdo y que se abstendrían o se ausentarían a la hora de votar.
