El gobernador tucumano cuestionó a su antecesor después de la reunión que mantuvo con la expresidenta y lo acusó de buscar respaldo político fuera de la provincia. La disputa se proyecta hacia las elecciones del 9 de mayo de 2027.
La interna del peronismo de Tucumán volvió a subir de tono después de que el gobernador Osvaldo Jaldo calificara de “pollerudo” al senador nacional y exmandatario provincial Juan Manzur, a raíz de la reunión que este último mantuvo con Cristina Fernández de Kirchner.
La frase fue pronunciada por Jaldo durante una conferencia de prensa, cuando fue consultado por la fotografía difundida por Manzur después de su encuentro con la expresidenta. “El senador, viéndose en la debilidad política, fue en busca de una pollera. Es un pollerudo”, afirmó el gobernador.
El episodio constituye un nuevo capítulo de la disputa que ambos dirigentes mantienen por el liderazgo del peronismo tucumano y que comienza a proyectarse sobre las elecciones provinciales de 2027.
La reunión de Manzur con Cristina Kirchner
Manzur se reunió el viernes 25 de septiembre con Cristina Kirchner en el departamento de San José 1111, donde la expresidenta cumple prisión domiciliaria.
Después del encuentro, el senador publicó una fotografía junto a Cristina y explicó que durante la reunión analizaron la situación nacional y particularmente la realidad de Tucumán.
Según expresó Manzur, conversaron sobre la situación económica, las economías regionales y el impacto que, según su interpretación, tienen las políticas del Gobierno nacional sobre la producción, el empleo y las familias tucumanas. También afirmó haber trasladado las preocupaciones que recoge durante sus recorridas por la provincia.
La imagen tuvo una rápida repercusión en Tucumán y fue interpretada dentro de la disputa interna del peronismo provincial.
La respuesta de Jaldo
Jaldo aprovechó una conferencia de prensa para cuestionar el acercamiento de su antecesor a la expresidenta.
El gobernador sostuvo que Manzur atraviesa una situación de “debilidad política” y vinculó su encuentro con Cristina Kirchner con la búsqueda de respaldo fuera de la provincia. La expresión “pollerudo” fue utilizada por Jaldo como una descalificación política hacia el senador.
El cruce se suma a otras declaraciones realizadas durante las últimas semanas, en las que el gobernador desafió a Manzur a competir electoralmente en 2027 y cuestionó que todavía no haya formalizado públicamente una candidatura.
En una de esas intervenciones, Jaldo había dicho que esperaba a Manzur y a su espacio en las urnas el 9 de mayo de 2027, fecha establecida oficialmente para las próximas elecciones provinciales.
Una disputa con fecha electoral
El escenario electoral tucumano ya tiene fecha definida. El Gobierno provincial convocó a elecciones para el 9 de mayo de 2027, cuando se elegirán gobernador y vicegobernador, legisladores provinciales, intendentes, concejales y delegados comunales.
La convocatoria fue formalizada por Jaldo a fines de julio y, según explicó el Gobierno provincial, busca otorgar a las distintas fuerzas el tiempo necesario para organizar sus estructuras, alianzas y candidaturas.
La elección será particularmente relevante para el oficialismo tucumano porque Jaldo buscará continuar al frente de la provincia, mientras que Manzur aparece como uno de los dirigentes que podría encabezar un espacio opositor dentro del peronismo provincial.
Por ahora, Manzur mantiene su actividad política y sus recorridas, aunque su candidatura todavía no fue formalizada de manera definitiva. En paralelo, Jaldo ya instaló públicamente la posibilidad de una confrontación electoral entre ambos.
La ruptura entre dos antiguos aliados
La relación entre Jaldo y Manzur tuvo durante años una fuerte influencia en la política tucumana. Ambos compartieron espacio político y protagonizaron distintas etapas del oficialismo provincial.
Jaldo fue vicegobernador durante la gestión de Manzur y posteriormente asumió la gobernación. Con el paso del tiempo, sin embargo, la relación política se deterioró hasta transformarse en una disputa abierta por el control del peronismo tucumano.
La tensión se profundizó a medida que comenzó a acercarse el calendario electoral de 2027. Jaldo consolidó su propio armado dentro del oficialismo provincial, mientras Manzur comenzó a mostrarse con mayor frecuencia junto a dirigentes de otros sectores del peronismo.
El encuentro con Cristina Kirchner constituye, en ese contexto, una señal política que Jaldo decidió responder públicamente.
Cristina Kirchner, una figura central en la disputa
La participación de Cristina Kirchner agrega otra dimensión a la interna tucumana. Manzur fue jefe de Gabinete durante el gobierno de Alberto Fernández y mantiene vínculos históricos con distintos sectores del peronismo nacional.
Para Manzur, la reunión permitió intercambiar opiniones sobre la situación nacional y provincial. Para Jaldo, en cambio, el encuentro representa un movimiento dentro de la disputa por el liderazgo político en Tucumán.
Las dos interpretaciones forman parte de una interna que, a medida que se acerca la elección provincial, comienza a adquirir mayor visibilidad pública.
El peronismo tucumano frente a 2027
La discusión no se limita a las diferencias personales entre Jaldo y Manzur. También involucra el armado electoral del peronismo tucumano y la posibilidad de que distintos sectores compitan por separado en los próximos comicios.
Jaldo trabaja en la consolidación de un espacio propio y ya existen movimientos para conformar estructuras electorales que respalden su proyecto de cara a mayo de 2027.
Manzur, por su parte, viene aumentando su exposición política y cuestionando aspectos de la gestión provincial y nacional. Su eventual candidatura todavía requiere una definición formal, pero sus movimientos son observados como parte de la preparación de un escenario electoral competitivo.
Con la fecha de los comicios ya establecida, el enfrentamiento entre ambos dirigentes promete ocupar un lugar central en la política tucumana durante los próximos meses.
El intercambio de acusaciones y descalificaciones públicas muestra, por ahora, que la disputa está lejos de encontrar un punto de acuerdo y que la elección del 9 de mayo de 2027 comienza a funcionar como el horizonte alrededor del cual se ordenan las distintas fuerzas del peronismo provincial.
