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Medina, «orgulloso» por lo hecho en pandemia

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El rector de la Universidad Arturo Jauretche de Florencio Varela y exsecretario de Calidad del Ministerio de Salud de la Nación, Arnaldo Medina, dijo estar «orgulloso» de la respuesta que dio el país a la pandemia de coronavirus.
Medina es uno de los referentes en salud pública a nivel nacional. A lo largo de su trayectoria ocupó diferentes puestos vinculados a la gestión y a la administración. A nivel académico, es el actual rector de la Universidad Nacional Arturo Jauretche; fue director durante ocho años del Hospital “El Cruce-Nestor Kirchner” y a nivel gubernamental fue secretario de Calidad en el ministerio de Salud durante los dos primeros años de gobierno del Frente de Todos. En este diálogo con la Agencia de Noticias Científicas de la Universidad Nacional de Quilmes, el sanitarista aborda la realidad del país en torno a este tema y destaca sus principales problemas.
-¿Cómo es el sistema de salud en Argentina?
-En el país conviven distintas fuentes de financiamiento: pública, de seguridad social y financiamiento privado. Además, el modelo de atención de la salud también está fragmentado. Es decir, tenemos tanto problemas de segmentación como de fragmentación. Hay suficiente evidencia a nivel global respecto a la importancia de tener abordajes orientados a la atención primaria de la salud.
-¿Cómo sería eso?
-Un abordaje orientado a la atención primaria de la salud significa que la población puede disponer de un equipo de salud que hace un seguimiento de las personas y de las comunidades en forma interdisciplinaria, algo que permite coordinar mucho mejor la respuesta del sistema de salud. Esto es lo que comúnmente se conoce como equipo de cabecera o primer nivel de atención. Hay sistemas que están muy orientados a la atención primaria de la salud y en general son aquellos que tienen financiamiento público. Países como España, Inglaterra, Italia y Portugal tienen larga tradición en este sistema.
-Pareciera ser que hoy no es uno de los principales problemas, teniendo en cuenta las urgencias que aborda el país.
-Es un problema estructural y creemos que en algún momento hay que abordarlo. Esto no se traduce necesariamente en un cambio brusco ni significa modificar la composición actual del sistema de salud. No se puede pensar en Argentina un sistema en el cual se retiraría el sector privado; de hecho, sería imposible porque ya tiene la mitad de la capacidad en nuestro país. No obstante, hay que tomar medidas concretas para que los habitantes puedan tener una respuesta basada en un sistema más integrado orientado a la atención primaria de la salud.
-Si tuviera que hacer un diagnóstico de la salud pública en la Argentina. ¿Qué diría?
–No se puede hablar de la Argentina en forma aislada porque tenemos problemas a nivel global. Uno de ellos es el cambio climático y las consecuencias que eso está trayendo sobre el ser humano. Esto tiene que ver con la forma de producción y la búsqueda de la rentabilidad a toda costa sin importar la vida. Esto está afectando a todo el planeta y nosotros estamos atravesados en esa dinámica, pero a su vez también tenemos que reconocer que somos un país periférico y tenemos muchos menos recursos que los países centrales.
-Le tocó afrontar la pandemia desde un rol protagónico. ¿Qué evaluación hace del desempeño del área?
-Estamos convencidos de que se dio una respuesta muy buena. A veces hablamos tan mal de nosotros mismos, tenemos que estar orgullosos de lo que hicimos. Desde la salud pública fuimos ejemplo de las grandes respuestas que damos los argentinos a los problemas que tenemos.

-¿Cuál es su rol en el entramado entre la parte académica, los hospitales y la gestión del Poder Ejecutivo?

-Dada la complejidad de los problemas que hoy tenemos en esta sociedad, donde el conocimiento tiene una velocidad enorme de avance y tenemos que movernos con mucha incertidumbre por la propia complejidad de los cambios, es muy importante que podamos abordar los problemas integralmente y dar respuestas interdisciplinarias. Por eso, las universidades, los gobiernos y la sociedad deben trabajar en conjunto.

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