Con dos goles de penal de Aarón Spetale, uno en el primer tiempo y otro en el segundo, el Cervecero venció 2-1 a San Martín de Tucumán en el Estadio Centenario y aseguró su permanencia. El equipo de Emanuel Trípodi empezó perdiendo, logró dar vuelta el resultado y continuará en la segunda categoría del fútbol argentino.
Quilmes se sacó de encima una mochila enorme. En una tarde cargada de tensión en el Estadio Centenario, el Cervecero derrotó 2-1 a San Martín de Tucumán, revirtió un resultado adverso y aseguró su continuidad en la Primera Nacional. El gran protagonista fue Aarón Spetale, quien convirtió los dos goles de penal y terminó siendo decisivo en una de las jornadas más importantes de la temporada.
El comienzo fue complicado para el conjunto dirigido por Emanuel Trípodi. A los seis minutos del primer tiempo, Castro puso en ventaja al Ciruja y encendió las alarmas en un Centenario que sabía lo que estaba en juego. Quilmes necesitaba reaccionar y no tenía margen para dejar pasar otra oportunidad.
Con el correr de los minutos, el Cervecero buscó llegar al arco rival y encontró en dos acciones dentro del área la posibilidad de cambiar la historia. Los penales le permitieron dar vuelta el marcador y transformar una tarde de sufrimiento en un desahogo para todo el pueblo Cervecero
Spetale, desde los doce pasos

La primera pena máxima llegó luego de una gran acción individual de Gonzalo Vega, que se metió en el área y fue derribado. El árbitro Adrián Franklin no dudó y señaló el punto penal. Aarón Spetale se hizo cargo de la ejecución y convirtió para establecer el empate.
En el complemento, Quilmes volvió a encontrar una oportunidad decisiva. Agustín Bindella se proyectó por el sector izquierdo, llegó hasta el fondo y recibió una infracción dentro del área. Franklin volvió a sancionar penal y Spetale tomó nuevamente la responsabilidad.
El delantero, con pasado en San Martín de Tucumán, no falló y marcó el 2-1 que desató el festejo en el Centenario. Sus dos conquistas desde los doce pasos terminaron siendo determinantes para sellar la permanencia del Cervecero.
Dos horas de aliento y un desahogo final
La hinchada de Quilmes tuvo un papel especial durante el encuentro. En medio de una temporada que generó bronca, frustración y cuestionamientos, los simpatizantes acompañaron al equipo durante los 90 minutos y dejaron de lado los reclamos mientras el resultado seguía abierto.
Una vez consumada la victoria, con la permanencia asegurada, el clima cambió. El alivio por haber evitado el descenso convivió con el enojo acumulado por el mal año futbolístico del Cervecero. El festejo por seguir en la categoría no borró las críticas de los hinchas hacia una campaña que tuvo al club al borde de una situación mucho más grave.
Incluso Adrián Franklin, protagonista de las dos decisiones que derivaron en los penales, se retiró del campo de juego aplaudido por los presentes.
Quilmes seguirá en la Primera Nacional
El triunfo le permitió al Cervecero ponerle fin a la incertidumbre y asegurar su continuidad en la segunda categoría del fútbol argentino. Después de una temporada llena de dificultades, el equipo de Trípodi consiguió el objetivo más urgente: evitar el descenso.
La victoria ante San Martín de Tucumán significó mucho más que tres puntos. Fue el cierre de una lucha angustiante por la permanencia y un alivio para un club que necesitaba sostener su lugar en la Primera Nacional.
Quilmes seguirá jugando en la categoría durante la próxima temporada. La permanencia está asegurada, pero el resultado no alcanza para tapar las falencias de un año que dejó heridas abiertas y un desafío importante para el año que viene
