Los dirigentes cuestionaron la llegada de una embarcación vinculada al Reino Unido al puerto de Ushuaia y reclamaron medidas ante lo que consideraron una situación incompatible con el reclamo argentino de soberanía sobre las Islas Malvinas.
La polémica se generó por el ingreso y amarre del VS Promise, un buque petrolero de bandera británica que llegó al puerto de Ushuaia luego de operar en la zona hidrocarburífera de Río Cullen. La embarcación, de más de 228 metros de eslora, quedó en el centro de un fuerte reclamo político y de un pronunciamiento del Gobierno de Tierra del Fuego.
Taiana habló de un hecho de “extrema gravedad”
El diputado nacional Jorge Taiana vinculó la presencia del petrolero con el reciente paso del buque de guerra británico HMS Medway por el Mar Argentino y consideró que ambos episodios comprometen los intereses nacionales y los derechos soberanos argentinos.
El ex canciller y ex ministro de Defensa cuestionó la política del Gobierno nacional respecto de la cuestión Malvinas y sostuvo que se estaría produciendo una flexibilización que, según su interpretación, termina naturalizando la presencia y el accionar británico en espacios estratégicos del Atlántico Sur.
Grabois pidió la expulsión inmediata
Por su parte, el diputado Juan Grabois fue todavía más directo y reclamó que el VS Promise fuera expulsado inmediatamente de Tierra del Fuego.
El dirigente cuestionó que un buque de bandera británica pudiera operar en un puerto de una provincia que incluye dentro de su territorio a las Islas Malvinas, cuya soberanía es reclamada por la Argentina.
Además, pidió que se deje sin efecto la intervención nacional sobre el Puerto de Ushuaia, que se encuentra bajo administración de la Nación desde enero de este año.
El reclamo del Gobierno fueguino
La llegada del buque también generó una reacción del Gobierno de Tierra del Fuego, que pidió explicaciones al Ejecutivo nacional sobre los criterios políticos, estratégicos y administrativos utilizados para autorizar la operación.
Sin embargo, desde el Gobierno nacional se sostuvo que el ingreso no habría violado la normativa vigente, debido a que el buque provenía de la actividad petrolera desarrollada en Río Cullen y no de la explotación de recursos en la zona de las Islas Malvinas. La controversia volvió así a colocar en el centro del debate la cuestión de la soberanía argentina en el Atlántico Sur y el control estratégico del puerto de Ushuaia.
