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Watson anunció la normalización del servicio de las líneas de transporte comunal de Varela

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El intendente de Florencio Varela, Andrés Watson, oficializó el traspaso de las líneas de transporte de colectivos comunales a nuevas compañías y la reanudación de los recorridos desde la mañana del miércoles 4, a partir del acuerdo firmado en el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires con el equipo del mismo, autoridades de las empresas involucradas y representantes de la Unión de Tranviarios Automotor (U.T.A.).

Tras la rúbrica, la máxima autoridad municipal detalló: “‘Micro Ómnibus Primera Junta S.A.’, ‘Compañía Micro Ómnibus La Colorada S.A.’ y ‘San Vicente S.A.’ absorbieron a los 299 trabajadores de ‘Transportes San Juan Bautista S.A.’, a quienes les aseguraron la continuidad de su categoría y antigüedad”.

El Alcalde remarcó “la labor articulada con el gobernador Axel Kicillof, con los ministros bonaerenses Martín Marinucci -Transporte- y Walter Correa -Trabajo- a fin de concretar el compromiso que asumí en un primer momento: garantizar un correcto servicio para los vecinos y las vecinas, pero también proteger los puestos de empleo”.

Para contextualizar el apremiante escenario, Andrés Watson recordó “el incumplimiento de horarios, unidades en mal estado, la falta de pago al personal y la posterior abstención de tareas”. “Por ese motivo, declaré en enero el Estado de Emergencia en el transporte público de pasajeros, así como la quita de la concesión a la adjudicataria”, relató. Ambas determinaciones fueron refrendadas por unanimidad en el Honorable Concejo Deliberante.

Con los colectivos de nuevo en las calles del distrito, residentes de distintos barrios volvieron a desplazarse con normalidad y en mejores condiciones.

Frente a la estación férrea de Florencio Varela, María Ester Domínguez estaba en la fila del 512 para ir a La Sirena. La residente de San Nicolás estaba “contenta con los nuevos vehículos”. “Era una lucha diaria viajar, teníamos que esperar una hora y no pasaban», compartió.

En la misma parada estaba Adela Ayala. La frentista oriunda de El Molino reconoció «una gran mejoría”. “Antes, perdía demasiado tiempo porque no frenaban. Esto significó una tranquilidad», expresó.

Luego de bajar del 503 para emprender su camino a la Facultad de Periodismo de La Plata, Bruno Moya afirmó: «La gente necesitaba este cambio en el partido». El joven de Pico de Oro celebró la asignación a “quienes fueran capaces de brindar un adecuado desplazamiento por la ciudad».

“Alivianó mi cotidianidad, más que nada por el comienzo de clases en la universidad”, contó Julieta Paniagua mientras aguardaba la llegada del 508 en el cruce de Concejal Pisani con Checoslovaquia. La frentista de la zona confesó: “Estos días fueron horribles, tenía que caminar mucho o realizar combinaciones”.

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