Rodrigo Saracho fue la gran figura que tuvo Quilmes en la victoria ante Estudiantes de Caseros. El arquero, que fue discutido en sus primeros partidos en el arco del Cervecero, logró afianzarse y está disfrutando de su mejor momento desde que llegó a la institución.
«Fue un partido muy difícil, porque ellos (por Estudiantes) vinieron a buscar los tres puntos, porque necesitaban salir de abajo. Lo importante fue que fuimos determinantes a la hora de atacar», resaltó Saracho.
Tuvo varias intervenciones determinantes para sostener su arco en cero. Recordó que «en la de Facundo Pereyra, quedé a mitad de camino pensando que rechazaba el Chiqui (Moreira) y no me quedó otra que poner el cuerpo», señaló sobre la jugada que cerró la etapa inicial donde evitó el empate.
El Cervecero lleva tres triunfos consecutivos y se afirmó en el grupo de los cuatro que jugarían por el segundo ascenso, sin dejar de lado sus pretensiones de alcanzar al líder Almirante Brown. Sin embargo, el arquero contó su particular seguimiento del fecha tras fecha de la Primera Nacional. «No miro la tabla cuando ganamos. Por ejemplo de lo que pasa en la otra zona me entero por lo que me cuentan los otros compañeros. Sabemos que la racha que tenemos ahora es la positiva y tenemos que aprovecharla».
Además, señaló que no hubo muchos cambios en el equipo: «siempre fuimos los mismos», pero reconoció que «cambió mucho la suerte, porque antes nos pasaba de generar mucho y no convertir nada».
En lo personal indicó que su rendimiento es producto del esfuerzo realizado durante la semana. «Trabajé mucho para que se me dé este momento. Antes las pelotas me pegaban y entraban, hoy pega en el palo, me da en la espalda y sale. Se lo quiero dedicar a mi familia y a mis amigos que me bancaron siempre».
Por último pronosticó que no los espera un rival fácil, el próximo domingo en el estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero: «ante Mitre será un partido durísimo».
redaccion@elsolnoticias.com.ar

