Independiente Rivadavia protagonizó una de las mayores sorpresas de la Copa Libertadores de América al derrotar 2-1 a Fluminense en el mítico Estadio Maracaná, por la segunda fecha del Grupo C.
El equipo mendocino no solo logró una remontada histórica en Brasil, sino que además alcanzó puntaje ideal y se posicionó como líder de su zona, en una campaña que empieza a ilusionar.
Remontada con carácter y eficacia
El conjunto carioca abrió el marcador a los 10 minutos a través de Guilherme Arana, pero lejos de desordenarse, Independiente Rivadavia mantuvo su plan de juego y encontró el empate a los 37 del primer tiempo gracias a Fabrizio Sartori.
Ya en el complemento, a los 6 minutos, el goleador paraguayo Alex Arce selló el 2-1 definitivo, en una jugada que reflejó la contundencia del equipo de Alfredo Berti.
A partir de allí, el conjunto argentino resistió los avances de Fluminense con orden defensivo y una gran actuación colectiva, sosteniendo una victoria que quedará en la historia.
Bottari y Fernández, dos ex Quilmes que marcaron el ritmo

Uno de los puntos más destacados del encuentro fue el rendimiento de dos futbolistas con pasado reciente en Quilmes: Tomás Bottari y Matías Fernández.
Bottari fue clave en el mediocampo, aportando equilibrio, recuperación y claridad en la salida. Su lectura del juego permitió cortar circuitos ofensivos del rival y sostener al equipo en los momentos de mayor presión.
Por su parte, Fernández tuvo una actuación de alto nivel: dinámico, participativo y siempre bien ubicado, fue fundamental en la transición ataque-defensa y en la generación de juego. Además, su capacidad para sostener la pelota y administrar los tiempos resultó vital para enfriar el partido cuando Fluminense empujaba en busca del empate.
Ambos futbolistas no solo estuvieron a la altura del contexto, sino que fueron piezas determinantes en un escenario de máxima exigencia como el Maracaná.
Su presente en Independiente Rivadavia contrasta con su salida de Quilmes, donde quedaron libres en una decisión que hoy, a la luz de este rendimiento internacional, genera inevitables cuestionamientos hacia la comisión directiva de ese entonces de la agrupación negra y celeste, cuyo presidente era Mateo Magadan y su vicepresidente era Lisandro López.
Un triunfo que entra en la historia
Con esta victoria, Independiente Rivadavia se suma a un grupo muy reducido de equipos argentinos que lograron ganar en el Maracaná, un estadio cargado de historia y dificultad.
Además, con 6 puntos en dos fechas, el conjunto mendocino lidera el Grupo C y se perfila como uno de los protagonistas inesperados de la competencia.
Más allá del resultado, lo conseguido en Río de Janeiro no fue casualidad: fue producto de un equipo sólido, inteligente y con individualidades que estuvieron a la altura. Entre ellas, dos nombres que en Quilmes todavía resuenan.
