El Gobierno realizó un canje de deuda entre el Tesoro y el BCRA por $5,4 billones para aliviar la presión sobre los próximos vencimientos, en un contexto marcado por la suba de tasas y la incertidumbre del mercado financiero.
La medida fue oficializada este lunes a través de la Resolución Conjunta 548/2025 de las secretarías de Finanzas y de Hacienda, publicada en el Boletín Oficial. El canje de deuda entre el Tesoro y el BCRA se concretó mediante el reemplazo de LECAP con vencimiento el 15 de agosto de 2025 (S15G5) por BONCAP con vencimiento el 15 de diciembre de 2025 (T15D5), ambos instrumentos emitidos en octubre de 2024 y denominados en pesos.
El objetivo de la operación es reducir la presión sobre las próximas licitaciones de deuda, tras la salida de las Letras de Financiamiento (LEFI), que dejaron un calendario de vencimientos particularmente exigente. Según estimaciones oficiales, el Gobierno enfrenta compromisos por $45 billones de acá a las elecciones, con renovaciones parciales cada 15 días.
Sin embargo, el dato clave no pasa solo por el volumen canjeado, sino por las tenencias en manos del sector bancario y la postura que adopten las entidades financieras frente a las próximas subastas. En un contexto de suba de tasas, se incrementa la tensión en la plaza y el margen de maniobra del Ministerio de Economía es cada vez más limitado.
La conversión de instrumentos busca estirar los plazos de deuda y dar señales de certidumbre ante un mercado cada vez más reticente a compromisos de corto plazo. Aun así, la estrategia depende en gran medida de la voluntad de los bancos privados de acompañar la renovación en las próximas licitaciones.
