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Las tasas de Caputo mataron a las cuotas sin interés y las billeteras se ofrecen como alternativa

Las tasas de Caputo mataron a las cuotas sin interés y las billeteras se ofrecen como alternativa Las tasas de Caputo mataron a las cuotas sin interés y las billeteras se ofrecen como alternativa
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Salvo algunas promociones canalizadas por bancos o billeteras virtuales, desde que las tasas de interés superaron el 50% desaparecieron de las grandes cadenas de retail los planes de pago en tres o más cuotas sin interés.

Hoy la financiación sigue disponible, pero con recargos que incrementan el precio final de cada producto.

En el caso de Mercado Pago, la plataforma ofrece a los comercios adheridos la posibilidad de aplicar cuotas sin interés. El vendedor recibe el dinero en su cuenta de la forma habitual, descontando el costo por el cobro y por ofrecer las cuotas. Por ejemplo, si promociona hasta 6 pagos y el comprador elige abonar en 3, se aplica el costo correspondiente a 3 cuotas. Las tasas vigentes son: 15,35% para 3 cuotas, 25,75% para 6, 35,99% para 9 y 43,99% para 12. En la práctica funcionan como un interés adelantado que se integra al precio de venta.

Un caso aparte es el de tarjeta Naranja X, que mantiene el Plan Z: permite dividir compras en tres pagos sin interés en supermercados, celulares, electrodomésticos y otros rubros.

Préstamos directos

Los bancos digitales y entidades financieras autorizadas por el Banco Central vienen liderando la innovación en créditos, con productos de solicitud simple y aprobación casi inmediata.

Entre ellos se destacan los préstamos personales de Reba, que ofrece pagos en 3, 6, 12 o 18 cuotas, disponibles tanto en sus sucursales de CABA, Rosario y Córdoba como en su aplicación móvil.

“Los préstamos son una gran opción para quienes buscan financiamiento ágil y flexible. Actualmente contamos con una línea solo con DNI, diseñada para brindar soluciones inmediatas”, explicó Vanesa Di Trolio, gerente de Retail en Reba.

La ejecutiva agregó que durante el primer semestre alcanzaron un récord histórico en otorgamiento de créditos, tanto en forma presencial como digital.

Adelantos

Además de los préstamos personales, se consolidan los adelantos como una alternativa para afrontar gastos urgentes sin comprometerse a largo plazo. Estos se gestionan desde el celular y permiten acceder a montos desde $30.000, con devolución en hasta 45 días.

“Comenzamos con préstamos personales y entendimos que el adelanto tenía gran potencial. Hoy es un producto clave para quienes requieren dinero de forma ágil”, señaló Di Trolio.

Estas opciones forman parte del crecimiento de los bancos digitales y fintech, que ofrecen productos con requisitos mínimos, rapidez en la aprobación y accesibilidad incluso para usuarios sin historial crediticio. Según los especialistas, esto brinda alivio en el corto plazo y, al mismo tiempo, ayuda a construir antecedentes útiles dentro del sistema financiero argentino.

Récord de morosidad

El acceso al crédito también enfrenta un límite: el récord de morosidad que golpea a las familias argentinas. En julio alcanzó el 5,7%, la cifra más alta desde que el Banco Central comenzó a registrar la serie en 2010.

Esto representó el noveno mes consecutivo de suba y estuvo acompañado por volatilidad en las tasas de interés y un freno en el crédito al sector privado. La irregularidad en préstamos a familias pasó del 5,1% en junio al 5,7% en julio.

Los préstamos personales y las tarjetas de crédito fueron las líneas más afectadas. En préstamos personales, la morosidad saltó de 3,28% en diciembre de 2024 a 7,19% en julio de 2025.

Aunque la inflación se desaceleró, sigue golpeando el poder adquisitivo y obliga a los hogares a recurrir a financiamiento para cubrir gastos básicos o imprevistos. En este contexto, las cuotas fijas aparecen como una herramienta para organizar el presupuesto, ya que permiten conocer de antemano el monto de cada pago.

Sin embargo, las altas tasas de política monetaria destinadas a contener la incertidumbre cambiaria terminan trasladándose al consumo y afectan directamente el bolsillo de los argentinos.

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